Revista Latina

 

   

La enfermedad en la información y su cura: “Los elementos del periodismo”, de Bill Kovach y Tom Rosentiel

 

   
    dardo  

Ediciones El País
Madrid,
2003


ISBN
84-03-09-382-9


pp. 284

 

 

 

 

 

Ante la evidencia de que en 1997 la profesión atravesaba momentos difíciles, directores de grandes periódicos, figuras influyentes de la radio y la televisión, académicos notables y varias de las primeras firmas de los Estados Unidos constituyen un grupo con el nombre de Committee of Concerned Journalist (CCJ, o Comité de Periodistas Preocupados) para realizar el más concienzudo  de los estudios sobre la profesión hecho hasta entonces.

Los elementos del periodismo es la consecuencia de este estudio y sus autores, Bill Kovach y Tom Rosentiel son, respectivamente, el presidente de este comité y el director del Projet for excelece in Journalism (Proyecto para la Mejora de la Calidad del Periodismo).

Hecho el diagnóstico a partir de veintiún foros, de investigaciones universitarias, de entrevistas a los profesionales y de las experiencias de aquellos que les precedieron, concluyeron que la profesión comparte unos principios definidos cuyo cumplimiento esperan los ciudadanos:
Ceñirse a La verdad, guardar lealtad a los ciudadanos, ejercer la verificación, la independencia, un control independiente del poder, ofrecer un foro público, información sugerente y relevante, noticias exhaustivas y proporcionadas, respetar la conciencia individual de los profesionales.

La obra se estructura en un prólogo en el que se expone la labor realizada. Le siguen un primer capítulo sobre la función del periodismo y nueve capítulos más, cada uno bajo el título de un principio que es analizado en profundidad para determinar su significado y las causas de su abandono, al final se añaden una serie de consejos para su ejercicio efectivo; todo ello expuesto en un interesante estilo periodístico que se vale de baterías de preguntas con sus respuestas, acompañadas por muchos datos y experiencias.

A mi parecer, la obra debería ir más allá y vincular la crisis de la información a la pérdida de confianza que sigue a las instituciones políticas y económicas entre la ciudadanía; entre ellas está el mercado, en él que tienen tan difícil encaje funciones públicas como la de la información, hecho que se documenta profusamente a lo largo del texto para contradecirlo en las últimas páginas.

Ciro Enrique Hernández Rodríguez, La Laguna

 

   
   
http://revistalatinacs.org/l/elementos.htm