Un bisturí conceptual de precisión para descubrir el reportaje

 

F. Parratt, Sonia, 2003: "Introducción al reportaje: antecedentes, actualidad y perspectivas"

 

Universidad de Santiago de Compostela

 

ISBN: 84-9750-136-5

 

D.L.: C-188-2003-08-21

 

Reseña de Concha Mateos

 

Como el buen cirujano, Sonia F. Parratt ha metido el bisturí en medio de la fibra bibliográfica y ha cortado justo donde su ojo había puesto el objetivo. Conciso, claro y ordenado, este libriño –con domicilio de nacimiento gallego– responde puntualmente en sus páginas a la promesa que anuncia su título: el lector puede entrar en él con la mochila vacía de nociones previas sobre el reportaje y salir de él con una visión completa de cuándo y cómo aparece en la historia del periodismo, qué interpretaciones hacen de él las distintas culturas periodísticas, cómo se está empleando en la prensa actual y cuál es su arquitectura interna. Es decir, sale un lector introducido por completo en las claves para entender el reportaje y, por si le interesa, con las guías trazadas para poder buscar más lecturas relacionadas con el tema, si es que descubre que le interesa.

 

Recorramos brevemente sus páginas y lo veremos.

 

En la primera parte, la autora compone un cuadro de clasificación y caracterización de los géneros periodísticos para poder colocar en él de manera informada el perfil de su objeto de estudio: el reportaje.

 

Ofrece una explicación del origen de los géneros, varias clasificaciones según distintos autores y una descripción de características propias del reportaje.

 

Con esta tarea ocupa un cuarto del libro, llega hasta la página 41. Teniendo en cuenta que el prólogo termina en la página 13, encontramos que con gran economía de esfuerzo los lectores repasan un compendio muy completo de planteamientos conceptuales. La autora ha trabajado con pulcritud la tarea de selección de citas y argumentos y el lector se entera de muchas cosas en pocas páginas.

 

La agilidad es tanta que a F. Parratt le da tiempo –y espacio– antes de cerrar el capítulo para ofrecer una perspectiva comparada de el significado atribuido a los términos reporting, report, reportaje, reportage, que en principio inducen a pensar que designan el mismo objeto conceptual.  Y de igual modo se desgranan las coincidencias de significado entre conceptos anglosajones como soft news, news features y el reportaje latino.

 

Precisamente, una de las aportaciones que nos ha parecido más interesante del libro es la visión contrastada de dos grandes perspectivas en el análisis y el ejercicio del periodismo: la anglosajona y la europea-latina; el distinto valor que tradicionalmente se dio en cada una de ellas a la interpretación, considerada fuera de la noticia por los anglosajones y esencial para los franceses, por ejemplo. Este contraste, vemos que se transmite a la clasificación de los géneros que se hace en cada una de esas grandes áreas culturales y a la consideración otorgada por cada una de ellas a los textos de reportaje.

 

El lector encuentra argumentos, citas y referencias bibliográficas variadas para apreciar esa diferencia y tomar nota de esas posibles líneas de lectura en las que ampliar el conocimiento de este rasgo. Por algo el libro se llama "Introducción al reportaje".

 

Y ésta es otra de las virtudes que le detectamos. F. Parratt ha realizado una tarea de rastreo y ordenamiento bibliográfico que luego ha pulido de forma selectiva y con todo ello ha presentado un verdadero texto introductorio, una puerta académica para comprender de forma general y completa el reportaje y para descubrir fuentes en las que profundizar sobre cada uno de los aspectos tangenciales del tema. No siempre podemos decir lo mismo cuando nos colocamos ante un libro que en su título contiene el término introducción.

 

F. Parratt no teoriza sobre nuevo terreno, no ofrece resultados de ningún experimento, no amplía predicados científicos, porque ninguna de ésas es la tarea que la autora se propone y propone a los lectores en este libro. Su anuncio en el título es una Introducción y por eso pasea al lector por lo que otros estudiosos han dicho. Pero le pasea con orden, de forma eficaz, medida, clara y lógica.

 

Y como la mejor forma de conocer un objeto es ver sus cualidades y distinguirlo de los demás objetos, en la segunda parte, además de ir rastreando en los orígenes y los factores que fueron dando forma al reportaje (las crónicas de costumbres y de viajes, los relatos de sucesos judiciales, la novela realista del siglo XIX, la narrativa fílmica, el Nuevo Periodismo...), F. Parratt abre un apartado para caracterizar al reportaje frente al texto literario. Similitudes, rasgos compartidos y diferencias entre la literatura y el reportaje se alternan con datos documentales de la historia de este género periodístico, que la saturación editorial y la competencia de Internet están relanzando en los diarios impresos.

 

La tercera parte del libro se dedica precisamente a eso: a considerar la presencia, el papel y la relevancia que está tomando en la prensa actual el periodismo de interpretación y su género insignia, el reportaje. En este tercer bloque –también, como los demás, equilibrado en extensión, pues ocupa aproximadamente un cuarto del libro, que tiene cuatro partes– se tratan las características del periodismo de interpretación, su utilidad, los rasgos del reportaje para adaptarse a la función interpretativa y el modo en que ha tomado auge esa tendencia periodística. No olvida la autora dedicar un epígrafe los inconvenientes o riesgos atribuidos a este tipo de periodismo. Pero tampoco faltan apoyos de citas y bibliografía para fundamentar el valor informativo de los textos que, sin abandonar las exigencias de restringirse a narrar hechos verdaderos, se escriben con las herramientas literarias que permiten atrapar al lector, hacerle comprender y recordar mejor los asuntos y apreciar la importancia y el sentido de lo contado. Así es cómo el reportaje se identifica con el ‘literary newswritting’, que puede tener distintos niveles (periodismo informativo de creación, la narrativa creativa no ficticia o periodismo literario y el reportaje novelado).

 

Según avanza el libro apreciamos que en realidad lo que nos ofrece es una descripción matizada de conceptos que siempre se va apoyando en teóricos, académicos, manualistas clásicos y periodistas reconocidos. F. Parratt es capaz de completar las clasificaciones de unos con las tipologías que han realizados otros y lo hace con pasos firmes, mucho orden y mucho rigor. Cita ágilmente textos en castellano, en inglés, en gallego, en catalán. Muestra del multilingüismo que a Sonia F. Parrart le ha permitido inaugurar la lista de doctorados europeos en la universidad  de Santiago de Compostela.

 

Un ejemplo de esta destreza recopilatoria y combinatoria lo tenemos en la última parte del libro. F. Parratt  desgrana todas las clasificaciones posibles del reportaje (según extensión, según finalidad, según características formales, según estructura), refleja los esquemas de cada autor (Luis Alberto Chillón, Juan Ramón Muñoz-Torres, Ramón Salaverría, Nancy Mavity, Carl N. Warren, Emil Dovifat o José Luis Martínez Albertos) y los compendia a la vez que va construyendo un cuadro macro completo que integra las distintas clasificaciones y que sirve para cerrar el libro.

 

Se lee rápido. No pierde el tiempo en adornos ni en protocolos de presentación. Esta escrito con limpieza y agilidad. Posiblemente, el trabajo de tesis doctoral de esta autora hubiera dado para editar un volumen más extenso, pero justo esta mesura y esta claridad selectiva dotan al libro de la coherencia magnífica que tiene entre contenido, forma y titulación. Una introducción no puede convertirse en un tratado enciclopédico. La introducción presenta, ofrece una primera panorámica, cuando más completa mejor. Asienta ideas claras, escuetas, pero claras. Al lector novel en la materia le dota de los conceptos básicos para afrontar un nuevo campo del conocimiento; y al que ya sabe de la materia le ofrece un esquema para ordenar sus ideas, para distinguir matices y para manejar mejor los conceptos.

 

El trabajo se completa con una bibliografía que contiene más de cien títulos, después de haber reseñado ya trescientas notas a pie de página para aclarar la procedencia de los planteamientos que se van haciendo. Como si en el texto hablaran múltiples voces de fuentes consultadas con las que Sonia F. Parratt ha ido componiendo este "reportaje sobre el reportaje", en el mejor estilo de información contrastada.