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Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2019-1363 | ISSN 1138-5820 | RLCS, 74-2019 | Version in English language | Explicación audiovisual del autor |

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I Rodríguez Cachón, B Valverde (2019): “Dos travesías, dos formas de relatar la vuelta al mundo: Antonio Pigafetta, Richard Hakluyt y The World Encompassed”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 897 a 915.
http://www.revistalatinacs.org/074paper/1363/46es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2019-1363

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Dos travesías, dos formas de relatar la vuelta al mundo: Antonio Pigafetta, Richard Hakluyt y The World Encompassed

Two voyages, two ways of recounting the trip round the world: Antonio Pigafetta,
Richard Hakluyt and The World Encompassed

Irene Rodríguez Cachón [CV] Profesor Ayudante Doctor. Departamento de Comunicación y Educación. Universidad Loyola Andalucía, ULA, España. irodriguez@uloyola.es

Beatriz Valverde [CV] Profesor Ayudante Doctor. Departamento de Comunicación y Educación. Universidad Loyola Andalucía, ULA, España. bvalverde@uloyola.es   

Abstracs
[ES] Introducción. El propósito de este trabajo es analizar los mecanismos argumentativos y apelativos de los tres textos principales que narran las primeras cicunnavegaciones al mundo. Por un lado, la española de Magallanes-Elcano (1519-1521), descrita por Antonio Pigafetta en la Relación del primer viaje alrededor del mundo y, por otro, la inglesa de Francis Drake (1577-1580), descrita en “The Famous Voyage of Sir Francis Drake” y The World Encompassed by Sir Francis Drake. Metodología y resultados. El análisis comparativo de los textos anteriores revela que en pleno siglo de los descubrimientos ambos países buscaron similares formas discursivas a la hora de dar cuenta a la Corona y comunicar al mundo los nuevos lugares descubiertos.
[EN] Introduction. This article analyzes the argumentative techniques used in the three main texts narrating the first circumnavigations of the world. On the one hand, the Spanish expedition of Magallanes-Elcano (1519-1521), told by Antonio Pigafetta in Relación del primer viaje alrededor del mundo; on the other hand, the English journey by Francis Drake (1577-1580), described in “The Famous Voyage of Sir Francis Drake” and The World Encompassed by Sir Francis Drake. Methodology and results. The comparative analysis of these texts concludes that in the height of the century of the discoveries these narrators used similar discoursive techniques to give an account of the newly found places to their respective Monarchs and also to the public opinion of the time.

Keywords
[ES] Antonio Pigafetta, Richard Hakluyt, The World Encompassed, relato de viaje, circunnavegación.
[EN] Antonio Pigafetta, Richard Hakluyt, The World Encompassed, travel writing, circumnavigation.

Contents
[ES] 1. Justificación preliminar 2. El relato del viaje español 1.1. Sobre la Relación del primer viaje alrededor del mundo (1536) de Antonio Pigafetta 3. El relato del viaje inglés 3.1. “Sir Francis Drake’s Famous Voyage Round the World”: la primera crónica sobre la travesía de Francis Drake 3.2. The World Encompassed, o la exaltación de Sir Francis Drake como héroe nacional 4. Consideraciones finales y coda 5. Notas 6. Bibliografía
[EN] 1. Preliminary justification 2. The account of the Spanish journey 1.1. About Relación del primer viaje alrededor del mundo (1536), by Antonio Pigafetta 3. The account of the English journey 3.1. “Sir Francis Drake’s Famous Voyage Round the World”: the first chronicle about Francis Drake’s journey 3.2. The World Encompassed, or the exaltation of Sir Francis Drake as a national hero 4. Final considerations and coda 5. Notes 6. Bibliography

Translation: AJE, American Journal Experts.

[ Investigación ]
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1. Justificación preliminar

El programa de televisión británico Cunk on Britain [1], de cinco episodios de duración y emitido en el segundo canal de la cadena pública BBC, busca contar la historia de Gran Bretaña sarcásticamente desde el Big Bang hasta el Brexit. Concebido y entendido como un mockumentary (o una docu-comedy), grabado en un ambiente pseudo-artificial de documental histórico real, está escrito por el conocido satírico y escritor inglés Charlie Brooker [2] y protagonizado por la escritora y actriz británica de comedia Diane Morgan, que bajo su alter ego de Philomena Cunk rastrea desde un punto de vista hilarante tanto al almirante Nelson o la historia de los Tudor, como la llegada de la patata a Gran Bretaña o la adicción crónica a las bodas de Enrique VIII, entre una gran variedad de temas históricos, sociales y culturales.

Sin embargo, parece que el episodio 2, estrenado el 10 de abril de 2018 [3], creó cierta controversia entre parte de su audiencia, especialmente la de nacionalidad española, y pocos días después El Confidencial digital titulaba lo siguiente: “Centenares de españoles, indignados con un falso documental de la BBC que le arrebata un hito a Juan Sebastián Elcano” [4]. El motivo, alega el periódico, es que este capítulo “genera confusión y enfado al asegurar que el pirata Drake fue el primero en ‘circuncidar’ [y no ‘circunnavegar’] la tierra, y no el marino de Guetaria”. Este hecho ocurre en el momento en el que Philomena Cunk se sube a bordo de una réplica del Golden Hinde, varado actualmente en el St Mary Overie Dock en Londres, barco con el que Francis Drake circunnavegó el globo entre 1577 y 1580, es decir, cincuenta y ocho años después de la primera vuelta al mundo liderada por Magallanes-Elcano. Aunque la clara, pero sutil, broma consiste en un simple juego lingüístico entre ambos términos, ‘circuncidar’ por ‘circunnavegar’, no todos los espectadores lo entendieron así y rápidamente comenzaron a aparecer en diferentes redes sociales comentarios críticos contra la cadena [5] y el desacierto, según ellos, de este tipo de humor que genera confusión entre la audiencia en el acercamiento y conocimiento de cualquier hecho histórico.

Este bastante anecdótico, pero ciertamente provocativo a su vez, hecho televisivo nos hace volver de nuevo la mirada a la intensa y extensa relación histórica de rivalidad en cuanto a la exploración del mundo que han mantenido a lo largo de la historia España y el Reino Unido. Así, chocan continuamente sentimientos como la admiración y la afectividad mutua, contra otros contradictorios como el temor, el orgullo o la subestimación y deslegitimación de uno con el otro y viceversa. En este sentido, siempre juega un papel clave quién, cuándo y cómo se cuentan estas expediciones, dimensión que en pleno siglo XVI tomaba en muchas ocasiones forma de diario, libro, crónica o relato de viajes.

Así, y en lo que respecta a la expedición liderada por Magallanes-Elcano –financiada por capital privado español [6], y que culminará con la primera vuelta al mundo, fue el cronista italiano Antonio Pigafetta (c. 1480-c. 1534) el encargado de tomar las notas preceptivas sobre todo lo que acontecía en el viaje. Pigafetta concretó a posteriori a mano estos apuntesbajo el formato de un libro o crónica del viaje, texto que se publicará primero en francés, con fecha incierta entre 1526 y 1536 y, posteriormente en 1536 en italiano. El texto que actualmente conocemos bajo el título de Relación del primer viaje alrededor del mundo no es más que una relaboración de todas estas primitivas versiones.

Por otro lado, y en lo que respecta a la expedición inglesa de circunnavegar el globo −patrocinada por inversores privados y alentada por la Corona británica−, realizada más de medio siglo después de la española y liderada por Francis Drake, fue el historiador Richard Hakuyt (c. 1552-1616) quien se ocupó en primera instancia de construir la narración del viaje a partir de las supuestas anotaciones hechas por el marinero Francis Pretty, recogidas a su vez en un texto publicado en 1589, “Sir Francis Drake's Famous Voyage Round the World”, y dentro del libro The Principall Navigations, Voiages, and Discoveries of the English Nation. Posteriormente, en 1628, un sobrino homónimo de Drake ampliará, retocará y reconfigurará el texto, publicándolo con el título The World Encompassed by Sir Francis Drake.

A partir de estos textos publicados a la culminación de ambos viajes –el de Pigafetta con unos quince años de margen después del mismo, el de Hakluyt nueve años después de la travesía y The World Encompassed casi treinta años después−, las siguientes líneas buscarán analizar y descubrir cómo estos cronistas y/o relatores configuraron cada uno su discurso sobre la vuelta al mundo (bajo, obviamente sus propios intereses), cómo comunican tanto a la Corona como a sus compatriotas lo que van viendo y cómo sus crónicas e informaciones participan en el testimonio y transmisión de los hechos que van ocurriendo a lo largo de esta magna travesía alrededor del mundo.

2. El relato del viaje español

El relato español que conocemos sobre el primer viaje alrededor del mundo, capitaneado por Magallanes-Elcano, y relaborado posteriormente por Antonio Pigafetta no se configura como “una estructura rígida textual al estilo de una narración geográfica [7], sino que la Instrucción Real entendía que como nadie sabía adónde se iba, se solicitaba detallar todo cuanto el cronista viera; alejándolo así de un mero informe” (Vera, 2013: 116). En este sentido, aunque el texto pigafettiano tiene algunas marcadas características de informe oficial (formato de testimonio en un proceso, vocativos directos hacia el rey, comparaciones con elementos conocidos, obtención de mercedes, etc.), al mismo tiempo contiene muchos y marcados tópicos propios del relato o libro de viajes [8]. Además, el texto contiene también ingredientes de escritura etnográfica muy matizada, a su vez, por las narraciones antiguas clásicas de expediciones marítimas griegas y romanas llevadas a cabo por el mar Mediterráneo.

Una idea muy extendida en pleno siglo de los descubrimientos fue el planteamiento que al trasladar al papel todo lo nuevo que acontecía o se veía de un viaje, expedición o travesía había que conectarlo de alguna manera con lo ya conocido. Es lo que Colón entendió como “observar las nuevas tierras con viejos ojos” (Tuninetti, 2011), pero sin que ello supusiera cambiar la experiencia personal previa, las convicciones o los pensamientos propios del que escribe el texto. Sin embargo, este hecho ha acarreado la desafortunada creencia de que muchos de estos relatos de viajes, travesías o expediciones buscaron únicamente “europeizar lo diferente, donde lo indígena es atrapado por una belleza clásica propia de la tradición y cultura europea” (Sanfuentes, 2009: 194). Aun así, la escritura de Pigafetta, aunque colaboracionista con la empresa marítima imperial que lo lleva abordo, no se percibirá completamente como la de un “navegante-colonizador que somete al colonizado” (Vera, 2013: 117), lo que le permite libertad discursiva y cierta visión desapasionada.

Así, el relato del viaje español alrededor del mundo se configura a partir de unas características y condiciones personales casuales de un autor que sin ser español, y con únicamente una función administrativa, quiere mostrarse como protagonista o testigo principal ocular. Esta posición, en muchas ocasiones también exagerada ‒con especial énfasis a partir del episodio de los patagones‒, no coincide demasiado con su cometido dentro de la expedición, que no era más que la de ser un mero escribano administrativo. Otra perspectiva muy diferente será la que se muestre en el relato inglés, tal y como se verá más adelante en detalle en el apartado correspondiente.

2.1. Sobre la Relación del primer viaje alrededor del mundo (1536) de Antonio Pigafetta

Se conocen pocos detalles biográficos de Antonio Pigaffeta, natural de Vicenza (Italia) –“gentilhombre vicentino”, como él se describe en la portada de su libro sobre la primera vuelta al mundo− (Pigafetta, 2012: 185), de familia bien posicionada, llegó a ser Caballero de la Orden de San Juan. Recibe una exquisita educación, propia de un ambiente plenamente renacentista, destacando en geografía, astronomía y cartografía. No se sabe mucho más de él hasta que en 1518 se instala en Barcelona y desde allí viaje a Sevilla para enrolarse como voluntario en la expedición que Fernando de Magallanes preparaba en la ciudad con la idea de encontrar un paso por el oeste hacia las islas Molucas. Probablemente de complexión fuerte y con muy buena salud, fue uno de los 18 únicos tripulantes, de 265 que zarparon desde España, que sobrevivieron a la ingente travesía, liderada a su fin por Juan Sebastián Elcano.

El libro que hoy conocemos como Relación del primer viaje alrededor del mundo (en el original italiano Relazioni in torno al primo viaggio di circumnavigazione)de Antonio Pigafetta no es en sí misma una obra original e inmediata de su autor sobre el transcurso del viaje, sino que es una reelaboración narrativa posterior, ampliada en los siguientes años, a partir de las notas tomadas en la travesía. A su vuelta, Pigafetta presenta un duplicado del manuscrito a Carlos I en Valladolid en el año 1524 pero esta copia, actualmente perdida, es la que se utilizó como fuente para dar la noticia de la vuelta al mundo al papa Adriano VI, texto que igualmente se pierde en el saqueo de Roma del año 1527. A lo largo de los siguientes años, Pigafetta hará lo mismo en otras cortes europeas, tales como Portugal o Francia, al presentar también otras copias, reproducciones o versiones de su texto.

 Entre esta variedad de reproducciones y relaboraciones se conservan actualmente cuatro manuscritos con diferentes textos derivados de esas notas del diario de abordo original de Pigafetta (Cachey, 2007, XLVI): un manuscrito en italiano, custodiado en la Biblioteca Ambrosiana de Milán (sign. L.103 sup.), y tres en francés, conservados dos en la Bibliothèque Nationale de París (sign. MS 5650 y sign. MS fr.24224) y uno en la Beinecke Rare Book and Manuscript Library de la Universidad de Yale (sign. MS 351). Muy probablemente el más antiguo sea el italiano, datado entre 1524-1525, es decir, solo tres años después de su vuelta a España, siendo las copias francesas algo más tardías. Hay que destacar que todas las primeras versiones españolas impresas que conocemos provienen del texto ambrosino y, por tanto, el más alineado en su sentido primigenio al sensus del texto original.

Imagen 1: Manuscrito en francés a partir de las notas tomadas por Antonio Pigafetta sobre el viaje alrededor del mundo de Magallanes-Elcano (c. 1525). Beinecke Rare Book and Manuscript Library, Universidad de Yale (EEUU) (sign. MS 351, fol. 3r) [© CC BY-SA 4.0]

En cuanto a los impresos que se conservan de la época se sabe que la edición princeps del texto se publica en francés (Le voyage et navigation faict par les Espaignolzes isles de Mollucques, des isles quilz ont trouvé audict voyage, des roys d’icelles, de leur gouvernement et manière de vivre, avez plusieurs autres choses) entre 1526 y 1536 y es básicamente un nuevo resumen simplificado del texto ambrosino encargado por la reina regente María Luisa de Saboya, madre de Francisco I de Francia (Arriba, 2004, 57). A partir de este texto francés, en 1536 se publica otra edición italiana dentro de una compilación de textos sobre viajes (Il viaggo fatto dagli Spagnoli atorno al mondo) y en 1550, de nuevo, otra versión italiana dentro de la colección de viajes del geógrafo italiano Ramusio, Navigazioni e viaggi, en la que se incluyen testimonios directos de algunos exploradores de la época. La obra, finalmente, se conocerá en inglés a través de las Decades of the New World (1555) de Richard Eden.

Teniendo en cuenta esta amplia relación de textos, es importante avisar que cualquier aproximación moderna al texto de Pigafetta, y a lo que se cuenta en él, tiene que tener en cuenta esta abultada nómina de reelaboraciones y aportaciones posteriores que, de una u otra manera consciente o inconscientemente, dejaron huella en el mismo. Por tanto, el texto que conocemos actualmente como Relación del primer viaje alrededor del mundo es un texto varias veces reducido, ampliado, enmendado y también traducido, lo que implica, a su vez, aceptar todas las variaciones que asume cualquier traducción ya que las formas de significar pueden variar sustancialmente entre lenguas.

En la misma línea, también es importante reconocer, por un lado, el conocimiento propio del mundo que aportan estas modificaciones y añadidos posteriores, su visión del hecho o situación que se cuenta y, por otro lado, muy especialmente, su capacidad para discernir entre lo verídico, lo verosímil y lo ficticio a lo largo del relato. Aquí, como cualquier texto de su tiempo, los límites entre lo fantástico, influido para la extensa tradición libresca medieval de viajes, y lo real, descrito a la manera de una crónica de viajes, son todavía en el siglo XVI demasiado difusos.

El hecho de contar un viaje remite tanto a la experiencia de lo que supone el viaje como también al relato sobre cómo se cuenta, ya sea desde su expresión retórica, ‒transmisora de información‒, como de utilidad pragmática. Contar un viaje abarcaría un “amplio rango de prácticas, más o menos voluntarias, de dejar la casa para ir a otro lugar [...] con un propósito de una ganancia ‒material, espiritual o científica‒, e involucra la obtención de un conocimiento o la vivencia de una experiencia (excitante, edificante, placentera, expansiva o de extrañamiento)” (Clifford, 1997, 66). Sin embargo, pese a la larga tradición desde ya la Antigüedad, y consolidada en su actualización medieval sobre cómo contar un viaje (desde los Caterbury Tales de Chaucer a los Livres des merveilles du monde de Marco Polo, por nombrar dos ejemplos reconocidos), el descubrimiento de América y posteriormente la hazaña de la primera vuelta al mundo de Magallanes-Elcano hicieron que ese relato, instalado muchas veces en la mirabilia, se desprendiera de ese carácter metafórico y excesivamente imaginario. Así, se interesa por una retórica y un discurso más real de tipo cronístico −en lo que se refiere al relato y la representación del tiempo y del espacio− con mayores rasgos informativos y explicativos.

Además, y tal y como señala Añón (2014, 16-17), en este cambio descriptivo del relato del viaje en el inicio de la Edad Moderna “suelen sumarse al menos tres dimensiones más como constitutivas del relato de viaje: la construcción de un itinerario, la organización de una cronología que organiza el relato del desplazamiento y la presencia constante (constitutiva) de la digresión”; sin olvidar tampoco todo el aspecto contextual del propio relato, que involucra tanto al lector como al autor, y que en pleno siglo XVI se encuentra también en constante ampliación y evolución (Chartier, 2002).

Pigafetta construye su relato de forma continua desde el punto de vista cronológico, pero sin un orden interno prefijado acerca de los temas y sucesos que van ocurriendo; tan pronto describe la ceremonia y etiqueta de la boda de una hija de un rey ([15 de diciembre de 1521] Casamiento de la hija del rey de Tadore con el hermano del rey de Bachian (Pigafetta, 2012: 299)), como inmediatamente después, sin aviso alguno, pasa a relatar que “este mismo día pusimos en los navíos velas nuevas, sobre las que pintamos la cruz de Santiago de Galicia: Este es el signo de nuestra buena ventura” (Pigafetta, 2012: 300). Vuelve a cambiar en seguida de nuevo el tema del relato y narra la alianza establecida con el rey de Bachian, seguidamente lo altera con la descripción del ave del paraíso para volver inmediatamente despues a describir la sodomización de un rey antes de una batalla (Pigafetta, 2012: 301). Termina el relato de este día cambiando de nuevo rápidamente el tema al describir una fuga de agua de la nao Trinidad, la cual es abandonada en las Molucas definitivamente el 19 de diciembre de 1521. De esta manera, y sirva lo anterior como ejemplo, el orden discursivo lo generan los propios acontecimientos del viaje pero, aun así, el autor no es ni mucho menos ajeno a lo que va ocurriendo y se incluye en muchas ocasiones como un personaje protagonista más de su hilo discursivo y no solo como el cronista o relator del mismo:

[25 marzo 1521] El lunes santo, 25 de marzo, día de Nuetra Señora, corrí un grandísimo peligro (Pigafetta, 2012: 231).

[29 marzo 1521] Cuando pisamos tierra, el rey elevó las manos al cielo y se volvió hacia nosotros dos, que hicimos otro tanto, así como todos los que nos seguían. Me cogió después el rey de la mano, y uno delos principales hizo lo mismo con mi camarada. […]. Nos sirvieron de inmediato un plato de cane de cerdo, con un gran cántaro de vino (Pigafetta, 2012: 233-234).

[9 abril 1521] Pigafetta lleva los regalos al rey. Después que se fueron los isleños, el capitán me envió a tierra con otro para llevar los regalos destinados al rey (Pigafetta, 2012: 245).

Esto significa que la experiencia como viajero de Pigafetta es “la fuente de autoridad etnográfica, lo que le permite constituirse como el garante de la verdad” (Urdapilleta Muñoz, 2015: 174), tal y como había ocurrido ya en otros textos similares como, por ejemplo, el Diario de navegación (1492-1493) de Cristóbal Colón o la Segunda carta de relación (1520-1522) de Hernán Cortés.

A lo largo del relato, también llama la atención observar a un Pigafetta que se asombra poco ante todo lo nuevo que ve y percibe, y que intenta no escandalizarse tampoco ante las inauditas costumbres que observa: tribus antropófagas, seres gigantescos, adornos extraordinarios, mujeres bellísimas o ceremonias fúnebres escabrosas como las siguientes descripciones:

[13 diciembre 1520] Los hombres y las mujeres son bien constituidos, y conformados como nosotros. Algunas veces comen carne humana, pero solamente la de sus enemigos, lo que no ejecutan por deseo ni por gusto, sino por una costumbre (Pigafetta, 2012: 199).

[22 abril 1521] Las demás mujeres están sentadas alrededor de la pieza con un aire triste, y una de ellas con un cuchillo corta poco a poco los cabellos del muerto. Otra que ha sido la esposa principal (porque aunque un hombre pueda tener tantas mujeres como le plazca, una sola es la principal) se tiende sobre él de tal manera que tiene su boca, sus manos y sus pies, sobre la boca, las manos y los pies del muerto. En tanto que la primera corta los cabellos, ésta llora, cantando cuando se detiene la primera (Pigafetta, 2012: 254).

Aunque Pigafetta es consciente de la magna diversidad que va encontrando en el transcurso del viaje, a la vez sorprende cómo en muchas ocasiones no muestra juicio de valor alguno ante tantísima novedad: animales extraños en ese momento como pingüinos, focas o leones marinos, hombres grandes que viven desnudos, excentricidades de todo tipo, ceremonias fastuosas, alimentos exóticos y un sinfín de situaciones y elementos nuevos y asombrosos para un europeo del momento. Con un estilo, en muchas ocasiones muy similar al de un informador moderno, busca comprender, usar la lógica con respecto a lo nuevo e intenta, la mayoría de las veces, limitarse a describir rigurosamente la otredad (Luzzana, 1992: 292). Sin embargo, en alguna pequeña ocasión sí que se permite aportar comentarios valorativos en la percepción de lo que ve, estimación positiva o negativa que es construida a partir de cómo la expedición es recibida, acogida o percibida por los pueblos y lugares que se atraviesan. Si el recibimiento es cordial o afectuoso, entonces la descripción del lugar será bella y agradable, como ocurre, por ejemplo, en la descripción de la isla de Saluán, en las Islas Marianas:

[18 marzo 1521] El capitán, viéndoles tan pacíficos, hizo que les diese de comer y les ofreció al mismo tiempo algunos bonetes rojos, espejitos, cascabeles, bocacíes, algunas joyas de marfil y otras bagatelas semejantes. Los isleños, encantados con la cortesía del capitán, le dieron pescado, un vaso lleno de vino de palmera, que ellos llaman uraca, bananas de más de un palmo de largo, otras más pequeñas y más sabrosas y un cocotero (Pigafetta, 2012: 228).

Sin embargo, si el recibimiento o la impresión no es todo lo amable que pudiera esperarse, entonces la descripción y comentario del lugar o sobre sus gentes pasa a ser muy diferente, son salvajes, feos, viven en un lugar inhóspito y sin valor, como ocurre por ejemplo en la descripción de una isla dentro del archipiélago de las Molucas a la que intentan acercarse pero en la que no son del todo bien recibidos:

[10 enero 1522] Los indígenas de esta isla son salvajes, más parecidos a bestias que a hombres, son antropófagos, y van desnudos, con un trocito de corteza de árbol tapándoles las partes sexuales; pero cuando van a combatir se cubren el pecho, la espalda y los costados con pieles de búfalo […]. Llevan los cabellos recogidos sobre la cabeza por medio de una peineta de caña con largos dientes […] moda de que nos reímos mucho. En una palabra, son los hombres más feos que encontramos durante todo nuestro viaje (Pigafetta, 2012: 313).

Así, aunque esta primera travesía española alrededor del mundo no fuera concebida en su origen como un viaje naturalista y mucho menos poético o bucólico, los procedimientos discursivos que Pigafetta selecciona y utiliza en su texto se acercan mucho al modelo de imparcialidad y objetividad indispensables en el relato cronístico moderno y contemporáneo. En cambio, y como se analizará en el siguiente apartado, el relato inglés de su vuelta al mundo será totalmente distinto.

3. El relato del viaje inglés

Al iniciar el análisis comparativo entre la forma de comunicar al mundo las travesías de las dos primeras circunnavegaciones al globo ‒la española y la inglesa‒, uno de los primeros datos que llama la atención es la fecha de publicación de los dos textos. Como se ha dicho anteriormente, el libro de Pigafetta se publica por primera vez en francés entre 1526 y 1536, lo que supone un margen de casi quince años desde de que se completara la travesía. Las circunstancias que rodean la comunicación que se hace al mundo del mismo viaje que Francis Drake emprendió entre 1577 y 1580 no son muy diferentes. Se da la paradoja de que un acontecimiento de tal magnitud –la primera vez que un inglés consigue dar la vuelta al mundo– y que tan fuerte impacto tuvo en la imaginación popular de la época (Nievergelt, 2009: 54) solo aparece recogido tardíamente en dos principales relaciones sobre el viaje. La primera de ellas consiste en una breve narración atribuida a Francis Pretty, uno de los hombres de armas que completó la travesía junto a Drake, titulada “Sir Francis Drake’s Famous Voyage Round the World”. El relato fue relaborado posteriormente por el escritor, traductor e historiador inglés Richard Hakluyt para ser incluido en su libro The Principall Navigations, Voiages, and Discoveries of the English Nation: Made by Sea or Over Land to the Most Remote and Farthest Distant Quarters of the Earth at Any Time within the Compasse of These 1500 Years, publicado en Londres en 1589.

Hay que esperar hasta 1628 para tener una segunda narración más amplia del viaje de Francis Drake, basada principalmente en las notas del capellán que acompañó a la expedición inglesa, Francis Fletcher. El relato en cuestión fue revisado y publicado bajo la supervisión del sobrino homónimo del navegante inglés bajo el título The World Encompassed by Sir Francis Drake. Además de estos dos textos, existen otras narraciones completas y parciales sobre la travesía que han permitido a la crítica posterior contrastar el relato ofrecido primero por Hakluyt y el que se presenta posteriormente en The World Encompassed. Entre estos textos sueltos, destaca el manuscrito con unas notas de Francis Fletcher –cuyo texto incompleto, conservado en el Museo Británico, arroja una luz distinta a los hechos narrados en The World Encompassed, como veremos líneas más abajo– y el relato de John Cook, uno de los marineros de la nao Elizabeth, comandada por John Winter, y que acompaña al Golden Hinde. Sin embargo, tal y como afirma Quinn (1984: 34), el texto de Hakluyt, y completado posteriormente en The World Encompassed, ha sido la fuente de autoridad primaria en lo que se refiere a la narración pública de la circunnavegación de Drake.

Tal y como señala Nievergelt (2009: 53-54), las referencias de la travesía de Drake en el terreno textual de la época no son muy numerosas. Nicholas Breton, en A Discourse in commendation of the valiant as vertuous minded Gentleman, Maister Frauncis Drake, with a reioysing of his happy aduentures (Londres, 1581), incluye poco más que alabanzas a la figura del navegante inglés en términos vagos y generales. Ocurre lo mismo en la obra de Henry Robarts, A most friendly farewell giuen by a welwiller to the right worshipful Sir Frauncis Drake Knight (Londres, 1585). En este caso, el texto de Robarts se concentra en los viajes de Drake al Caribe y da poca información sobre la circunnavegación. Existe además, de William Gager, un poema corto en latín moderno, “In laudem fortissimi viri domini Francisci Draconis”(escrito entre 1586 y 1588), y un texto –ya algo tardío, de 1596– que en tono épico tiene como protagonista al propio Drake, Commendatory Lamentation on the Death of Drake de Charles Fitzgeffrey.



Imagen 2: Impreso de The Principall Navigations, Voiages, and Discoveries
of the English Nation
de Richard Hakluyt (1589) [© CC BY-SA 4.0].

De entre estos textos, se considera que la obra de mayor relevancia en cuanto al ensalzamiento de la figura de Francia Drake es The Voyage of the Wandering Knight, una traducción de una obra francesa publicada en 1581 por un comerciante, del cual solo conocemos su nombre, William Goodyear (Nievergelt, 2008: 55). Esta obra, dedicada “to the Right worshipfull Sir Frauncis Drake, Knight”, sirve para presentar al marinero inglésa través de una alegoría, como si fuera un desconocido que consigue llegar a ser nombrado caballero tras probar su innata nobleza de espíritu. En ella, el rol de Drake “resonates with echoes of a wider quest for a new social identity and self-definition on the part of the merchant-adventurers he represents” (Nievergelt, 2008: 59). Así, y teniendo en cuenta todos estos textos, se puede afirmar que la mayoría de las escasas noticias fiables de la circunnavegación de Drake solo han permanecido a través de referencias relaboradas y secundarias (García Redondo y Varela, 2013: 443).

El exitoso regreso a Plymouth de Drake y parte de sus hombres en el Golden Hinde, así como los detalles del relato de su travesía, siempre han estado envueltos en el secreto, llenos de rumores e incluso falsos informes. En palabras de Fuller (2008: 40), “Drake’s honor was public and national; it was granted with one hand, while the documents of his voyage, with their specific information, were collected and retained with the other”.

Varios son los motivos que pueden ayudar a explicar esta falta de comunicación a la opinión pública del éxito obtenido, si lo comparamos, por ejemplo, con el texto anterior de Pigafetta: por un lado, las tensiones políticas y diplomáticas entre España e Inglaterra con ataques a barcos españoles llevados a cabo por la expedición de Drake ‒es revelador en este sentido que Hakluyt indique al comienzo del relato que el viaje de Drake tenía como supuesto destino Alejandría, por ejemplo‒. En relación con esto, la reputación controvertida del navegante inglés no le convertía tampoco el candidato más indicado para convertirse en héroe nacional, tal y como sí fue, por ejemplo, Juan Sebastián Elcano. Una posible tercera causa en lo que respecta a este secretismo, y que apuntan tanto Kelsey (1998: 211-215) como Bawlf (2003), es que quizás esto formara parte de una estrategia de la corona británica para mantener la confidencialidad de la ruta de la travesía de Drake, emulando así la política de sigilo cartográfica española y que tantos éxitos dio a la Corona española.

En este sentido, la Inglaterra de la reina Elizabeth I a partir de su coronación en 1558 se caracterizaba por la intriga, la intensa violencia, la guerra y una acusada debilidad económica, especialmente llamativa si se compara con el resto de monarquías del continente. Durante su reinado, expediciones a tierras lejanas fueron por primera vez equipadas, principalmente con recursos privados, pero con el permiso, o al menos el consentimiento tácito del su gobierno (Vaux, 1854: II). La reina eligió y alentó a sus mejores capitanes, entre otros John Hawkins, Francis Drake o Thomas Cavendish ‒quien repetiría años después la hazaña de Drake entre 1586 y 1588‒, los cuales se convirtieron en temibles enemigos de las todopoderosas monarquías europeas de la época, aunque siempre envueltos en actividades de muy dudosa legitimidad en contra de los intereses de las coronas extranjeras (Dudley, 2013: 58).

3.1. “Sir Francis Drake’s Famous Voyage Round the World”: la primera crónica sobre la travesía de Francis Drake

La publicación del relato “Sir Francis Drake’s Famous Voyage Round the World”, supuestamente a partir de unas notas de Francis Pretty, inserto en The Principall Navigations, Voiages, and Discoveries of the English Nation de Richard Hakluyt, no está exenta  de complicaciones y cierto misterio. En su pionero ensayo sobre este asunto, Kerr (1940: 283-284) intentó arrojar cierta luz sobre el tema porque, a pesar de que el propio Richard Hakluyt, al final de su “Address to the Favourable Reader”, indica que ha estado a punto de no incluir estas notas –dando como única explicación que hay otro relato de más calado ya en marcha–, el lector encuentra el texto de Pretty en cuarenta de las cuarenta y siete copias que conservamos del libro de Hakluyt. “The Famous Voyage” es básicamente un relato de unas catorce mil palabras que Hakluyt incluye entre las páginas 643 y 644 de su libro, después de ser impreso pero previo a su salida al mercado (Quinn, 1984: 34).

No hay evidencias claras acerca del texto original que sirve de base a “The Famous Voyage” (Quinn, 1984: 35). Se trata de un relato cronístico escrito por una sola mano en el que se mezclan varias voces: la tercera persona del singular ‒cuando el narrador habla de Drake‒ y la primera del plural ‒en el resto del discurso‒. En este sentido, Hakluyt, clérigo acostumbrado a explicar en sermones conceptos teológicos o morales de forma accesible, tenía la suficiente habilidad para convertir datos sueltos recogidos en bruto en una narración coherente que permitiera dar a conocer el viaje de Drake. Su discurso sobre la primera circunnavegación inglesa del mundo sigue de forma clara algunos de los puntos básicos de su pensamiento como infatigable defensor de la aventura colonizadora inglesa.

Entre los variados argumentos que utiliza Hakluyt en este texto para convencer sobre las bondades de las empresas ultramarinas, llama la atención la explicación que aporta en relación con el imperio español y la limitación papal establecida desde 1493 por Alejandro VI en la bula Inter Caetera [9], y confirmada posteriormente en 1506 por Julio II con la bula Ea quae pro bono pacis ‒que ratificaba finalmente el Tratado de Tordesillas (1494)‒, en cuanto a la posibilidad de la colonización inglesa del hemisferio septentrional:

... this voyadge will be a greate bridle to the Indies of the Kinge of Spain […] the lymites of the Kinge of Spaines domynions in the West Indies be nothinge so large as ys generally ymagined and surmised, neither those partes which he holdthe be of any such forces as ys falsly geven out by the popishe [Roman Catholic] clergye and others his fautors, to terrifie the princes of the relligion and to abuse and blynde them (Hakluyt et al., 1877: 3- 4).

Así, la intervención inglesa se vería justificada también desde un punto de vista moral, ya que:

... the Spaniards have executed moste outrageous and more then Turkishe cruelties in all the West Indies, whereby they are everywhere there become moste odious unto them whoe woulde joyne with us or any other moste willingly to shake of their moste intollerable yoke […] (Hakluyt et al., 1877: 4).

Por tanto, la conclusión de la argumentación anterior de Hakluyt se consolida porque:

... the Queene of Englands title to all the West Indies, or at the leaste to as moche as is from Florida to the circle articke, is more lawfull and righte then the Spaniardes, or any other Christian Princes (Hakluyt et al., 1877: 5).

Si se examina la crónica de “The Famous Voyage” a la luz de los argumentos esgrimidos por Hakluyt a favor de la colonización inglesa de tierras del nuevo mundo, se percibe una similar inspiración. Por un lado, el relato alienta a otros navegantes, marineros (y patrocinadores) a seguir los pasos de Drake (Fuller, 2007: 38) en el nombre de Dios y en el nombre de su reina y de su patria. En su narración del viaje, no son pocas las ocasiones en las que se relatan los diversos peligros a los que se tuvieron que enfrentar los hombres de Drake: vientos en contra, violentas tormentas, falta de puertos seguros donde abastecerse, peligrosas rocas o habitantes de tierras poco amistosas. Sin embargo, y a pesar de las pérdidas materiales y humanas, el discurso apuesta porque la voluntad de Dios siempre se muestra a favor de que los valientes marineros ingleses prosigan su travesía. La confianza en la misericordia y la protección de Dios los salva, por ejemplo, de lo que parecía una muerte segura en su navegación por las Islas Molucas. También la Corona, en el nombre de Dios, debe enviar a estas tierras misioneros que evangelicen y ‘civilicen’ a las numerosas tribus que van apareciendo a lo largo del viaje, desconocedoras de la verdadera religión, como, por ejemplo, los salvajes nativos que realizan sacrificios humanos y que encuentran a su paso por tierras de Norteamérica. El texto de Pigafetta también hace lo mismo aunque decididamente de una forma mucho más velada.

En este aspecto, uno de los episodios más llamativos en la narración de Hakluyt es el más que cuestionable descubrimiento de lo que Drake llama Nova Albion, en la costa del actual norte de California (Kelsey, 2012: 86):

At our departure hence our General set up a monument of our being there, as also of her Majesty’s right and title to the same; namely a plate, nailed upon a fair great post, whereupon was engraved her Majesty’s name, the day and year of our arrival there, with the free giuing up of the province and people into her Majesty’s hand, together with her Highness’ picture and arms, in a piece of six pence of current English money, under the plate, whereunder was also written the name of our General (Hakluyt, Beazley, Raymond & Payne, 1907: 219).

Al igual que Pigafetta ‒que pasa de puntillas, por ejemplo, en asuntos importantes como la sublevación de la nao Concepción o, incluso, obvia completamente a Juan Sebastián Elcano a lo largo de todo su relato‒, Hakluyt persigue un tipo de discurso que le permita celebrar la travesía como una hazaña nacional, aunque eso suponga también ocultar o maquillar, por ejemplo, los episodios de enfrentamiento entre algunos miembros de la expedición −como el juicio y la posterior ejecución de Thomas Doughty−. De esta manera, “Drake’s concern for the voyage, the queen’s expectations, and the honor of his country overcame his “private affection” for Doughty, and so “it was concluded” (a notable passive) that he be punished appropriately” (Fuller, 2007: 49).

A través del personaje de Drake, la voz narradora deja clara su opinión sobre la posibilidad de medrar en la sociedad a través de los actos propios. No podemos olvidar que Drake representa a esa clase de comerciante, incipiente nueva burguesía, que busca un nuevo y superior estatus social dentro de la sociedad isabelina (Nievergelt, 2008: 59). Así, dejando de lado todas las consideraciones controvertidas y adversas que han marcado y representado siempre la figura de Drake, es manifiesto reconocerle como un hombre de origen humilde pero hecho a sí mismo, que parte de Inglaterra como un aventurero/comerciante/corsario y que a su regreso es nombrado Sir por la mismísima reina de Inglaterra. Alcanza tal honor, hecho sin precedentes para alguien sin pedigrí ni estatus alguno, tras probar, como dicen las crónicas de su tiempo, su innato espíritu de nobleza (Nievergelt, 2009: 53). En el relato de Hakluyt son numerosas las ocasiones en las que se narran los resultados económicamente favorables de sus actividades, tanto comerciales como de piratería con ataques incluidos a barcos españoles y portugueses durante la travesía.

Un segundo y no menos primordial objetivo de la construcción narrativa de Hakluyt es que el texto pudiera servir para extender una campaña de propaganda antiespañola. Las referencias en el relato a los españoles (y en menor medida a los portugueses) son numerosas, especialmente cuando se narran los saqueos a barcos y posiciones españoles en el Pacífico. A través de estas, la imagen que se da de los españoles se resume en un cúmulo de cualidades negativas, entre las que se encuentran la pereza (en el episodio en el que se roban trece barras de plata a un español que estaba dormido (Hakluy et al., 1907: 219)) o la cobardía (en varios episodios se cuenta cómo los españoles no pueden enfrentarse a los hombres de Drake o simplemente salen huyendo antes de que estos lleguen). Además, se trata a los españoles, y asimismo a los portugueses, de crueles en su trato hacia los nativos de las nuevas tierras conquistadas, como, por ejemplo, los habitantes de la isla de Mocha, en la actual Chile:

Where we found people, whom the cruel and extreme dealings of the Spaniards have forced, for their own safety and liberty, to flee from the main, and to fortify themselves in this island (Hakluy et al., 1907: 208).

Así, se puede decir que la narración de Hakluyt de la primera circunnavegación inglesa del globo se construye como un ejercicio de manipulación cronística con el objetivo último de celebrar las glorias nacionales. El propósito final de Hakluyt siempre fue que Inglaterra se uniera a la conquista de territorios inexplorados en las nuevas tierras encontradas, así como también el de revigorizar el comercio marítimo como solución a los problemas de superpoblación y desempleo que padecía el país.

3.2. The World Encompassed, o la exaltación de Sir Francis Drake como héroe nacional

Tal y como señala Parry:

The Famous Voyage Round the World proved to be the turning point of Drake’s career. By means of this voyage he graduated, one might say, from slightly disreputable though successful slaver and pirate to famous privateer-explorer. He was to become a widely […] respected admiral and ultimately a folk hero and a national legend (1984: 3).

Sin embargo, en la narración de Hakluyt se arrojan pocos datos particulares sobre la personalidad o la manera de actuar de Francis Drake. En general, al igual que el texto de Pigafetta, el relato se concentra más en el viaje que en el hombre que lo dirige; los detalles biográficos aparecen únicamente cuando son relevantes para las acciones que se narran. En este sentido, Hakluyt sigue el objetivo declarado en el título de su propia obra, la de narrar las “navigations, voiages and discoveries” (Quinn, 1984: 43-44).

Así, en lo que respecta a lo narrado en The World Encompassed (1628), se persiguen objetivos similares a los de Hakluyt. De nuevo, en este segundo relato aparecen continuas referencias en cuanto a la voluntad de Dios con respecto al éxito del viaje, a pesar de los reveses, así como a la importante necesidad de evangelizar a los nativos con los que se van encontrando (Drake, Vaz, Cliffe, Silva, Pretty, Cooke, Vaux & Fletcher, 1854: 53; 124; 129). Asimismo, se enfatiza de nuevo que la travesía es para mayor gloria del país (Drake et al., 1854: 7) y se argumenta el derecho de Inglaterra a asentar colonias en las nuevas tierras (Drake et al., 1854: 108-109), en contra de lo que se había establecido ya entre españoles y portugueses en el mencionado ya Tratado de Tordesillas (1494) [10].

3

Imagen 3: The World Encompassed, edición de 1635.
Library of Congress, Washington D.C. (EEUU) [© CC BY-SA 4.0].

De nuevo, la propaganda antiespañola es frecuente también en este relato (Drake et al., 1854: 61; 97; 99; 102), en términos muy similares a los ofrecidos por Hakluyt. Sin embargo, lo que diferencia en mayor medida a los dos textos es el objetivo de elevar la figura de Francis Drake a héroe nacional, hecho que se ve completamente cumplido en este segundo relato ya desde el propio título, The World Encompassed by Sir Francis Drake. Offered now at last to Public view, both for the honor of the Actor, but especially for the stirring up of heroic Spirits, to benefit their Country, and eternalize their Names by like noble attempts. El título y subtítulo de la obra, sumamente iluminador con respecto a los objetivos que persigue comunicar, pretende alentar a los espíritus heroicos ingleses a seguir los pasos de Drake en beneficio de su país, pero también a glorificar la figura del protagonista principal del relato (entiéndase Francis Drake) para que su nombre pase a la historia como un auténtico héroe nacional. Otro pequeño detalle importante a tener en cuenta en este subtítulo es el uso de la expresión at last, la cual da cierta muestra de las dificultades en la publicación del mismo y que, a su vez, conectan con las mismas razones ya explicadas anteriormente con respecto a la inclusión a última hora de “The Famous Voyage” en la obra de Hakluyt.

The World Encompassed es un relato en primera persona, claro y directo, del viaje en su totalidad. El texto es mucho más amplio que el anterior de Hakluyt, casi tres veces más largo (Quinn, 1984: 41). Ya en su cubierta se deja constancia de que es una obra “collected out of the Notes of Master Francis Fletcher Preacher in this employment, and compared with divers others Notes that went in the same Voyage”. Tal y como afirma Quinn (1984: 37; 39), no hay duda de que el diario del capellán Fletcher se usó de manera extensa para construir esta narración del viaje, “but Fletcher purified of any adverse comments on Drake”. De hecho, al comparar el texto del diario de Fletcher (fechado en 1577) con The World Encompassed se pueden ver diferentes puntos de vista en cuanto a la figura de Drake. El texto muestra cómo en este último se omitieron o modificaron conscientemente pasajes que podían perjudicar la construcción ideal de la figura de Drake como héroe (Vaux, 1854: XXI). Así, se percibe cómo las menciones a Drake se hacen siempre en términos laudatorios: “rare and thrice worthy Captain” (Drake et al., 1854: 5) y su valentía es palpable en pasajes como el siguiente:

Our General […] was neuer wont to relye onely on other mens care, how trusty or skilfull soeuer they might seeme to be; but always contemning danger, and refusing no toyle, he was wont himselfe to be one, whosoeuer was a second, at every turne, where courage, skill, or industry, was to be imployed; neither would hee at this time intrust the discouery of these dangers to anothers paines, but rather to his owne experience in searching out and sounding of them (Drake et al., 1854: 43).

Ante los reveses que va encontrando en el viaje, como por ejemplo la pérdida del navío Swan, siempre está de buen ánimo y confía en su pronta recuperación (Drake et al., 1854: 42). Hace un alarde de su inteligencia cuando decide ir a tierra a hacer fuego para que el humo sirva de guía al barco perdido (Drake et al., 1854: 44); de su liderazgo con sus hombres, “as his use was at all times in all other things belonging to the relieuing of your wants, and the maintenance of our goood estate” (Drake et al., 1854: 58); y de su capacidad como capitán, “if our generall had not been both expert in such affaires, able to judge, and giue present direction in the danger thereof, and had not valiantly thrust himselfe into the dance against these monsters, there had not one of our men, that there were landed, escaped with life” (Drake et al., 1854: 59).

Por otro lado, se muestran también sus excelsas virtudes como ser humano cuando, por ejemplo, prefiere intentar salvar la vida de uno de sus hombres a vengarse de los nativos –en este caso los patagones– que lo han herido (Drake et al., 1854: 60). Pero, el punto álgido de la caracterización de su figura se encuentra en el episodio del juicio y posterior condena a muerte de Thomas Doughty (Drake et al., 1854: 62-70), mismo hecho que ya se relataba en “The Famous Voyage”. La narración, en este caso mucho más extensa que en el caso del texto de Hakluyt, no se caracteriza por su neutralidad, sino todo lo contrario. Se aprovecha este episodio para dar cuenta de todas las bondades de Drake, quien en todo momento se muestra afable en su trato con Doughty, antes, durante y después de su condena, algo llamativo tratándose de una ejecución por traición. La manipulación narrativa de este episodio es evidente, especialmente si se compara con los extractos del cuaderno de viaje de Fletcher o la propia narración de John Cook, donde la imagen que se da de Drake se aleja mucho de esta visión tan cándida (Vaux, 1854: XXXVII).
Así, en la configuración de la figura de Drake como héroe nacional no basta con ensalzar únicamente su persona sino que el otro pilar fundamental es la narración de la travesía en sí misma, en la que ya el primer párrafo es muy esclarecedor:

Ever since Almighty God commanded Adam to subdue the earth, there have not wanted in ages some heroicall spirits which, in obedience to that high mandate, either from manifest reason alluring them, or by secret instinct inforcing them thereunto, have expended their wealth, imployed their times, and aduentured their persons, to finde out the true circuit thereof (Drake et al., 1854: 5).

Aunque este comienzo lleva a la conclusión de que el propósito del viaje de Drake no es otro sino conseguir dar la vuelta al mundo, actualmente no existen pruebas documentales que prueben fehacientemente tal propósito. Existe documentación de la época que acredita que Drake buscaba en un primer momento solo la exploración de la Patagonia y de la costa chilena (Quinn, 1984: 42; Bicheno, 2012: 132; Kelsey, 1998: 77-78); al igual que Magallanes, que únicamente buscaba llegar a las Molucas por el oeste ‒y evitar así las rutas portuguesas por el este‒ y retornar a España haciendo el mismo camino.

En líneas generales, el tono épico y grandilocuente de The World Encompassed continuará a lo largo de todo el relato, e incluso se compararán las hazañas de Drake con las de los mismísimos Argonautas en busca de vellocino de oro (Drake et al., 1854: 6) y los peligros que tienen que sortear se asemejarán también a episodios bíblicos: “no traveller hath felt, neither hath there ever beene such a tempest (that any records make mention of), so violent and of such continuance since Noahs flood” (Drake et al., 1854: 87). En este sentido, tal y como García Redondo y Varela (2013: 458) afirman, hay que tener en cuenta que “la mayoría de los relatos sobre Francis Drake que hoy conocemos fueron conscientemente editados y preparados antes de ser publicados. En este proceso, los testimonios de primera mano se enriquecieron con detalles de otras crónicas, los matices oscuros se suavizaron cual poema épico y las evidencias patrióticas se desarrollaron con exagerada reincidencia”.

Por último, la exaltación de la hazaña de Drake al dar la vuelta al mundo no quedaría completa sin una referencia comparativa a la de Magallanes-Elcano. No se puede discutir que la primera circunnavegación del globo fue realizada por la expedición española; sin embargo, el relator de The World Encompassed explicita que Drake fue el primer navegante que lideró una vuelta al mundo y no deja pasar la ocasión de añadir que la expedición inglesa fue mucho más meritoria:

And therefore that valiant enterprise, accompanied with happy successe, which that right rare and thrice worthy Captaine, Francis Drake, atcheiued, in first turning up a furrow about the whole world, doth not onely ouermatch the ancient Argonautes, but also outreacheth in many respects, that noble Mariner Magellanus, and by farre surpasseth his crowned victory. But hereof let posterity judge (Drake et al., 1854: 6).

Al igual que el relato de Hakluyt fue editado y preparado con el objetivo de que la aventura de Drake apoyara sus argumentos sobre el rol que Inglaterra debía tener en el espacio global, la crónica de la circunnavegación de The World Encompassed modifica el relato que se comunica a la opinión pública con el fin de hacer de Drake la figura nacional a seguir.

4. Consideraciones finales y coda

A la luz de lo expuesto en las anteriores líneas, se puede afirmar que aunque estos tres relatos se configuran con intereses y objetivos muy particulares y distintos, sí que presentan similares argumentos persuasivos y análogos recursos apelativos a la hora de dar cuenta tanto a la Corona, como al resto del mundo, noticia de sus respectivos viajes.

Si desde un punto de vista aristotélico, el ethos, el pathos y el logos son los medios de prueba que tiene todo orador/escritor, se puede avalar que tanto Pigafetta, como Hakluyt y el autor de The World Encompassed modelan y construyen sus discursos teniendo en cuenta los temas, prejuicios, intereses y aspiraciones de su tiempo. Así, los argumentos que exponen los tres textos relativos al ethos, es decir aquellos que atañen al emisor del discurso, apelan a la honestidad y autoridad del que escribe: Pigafetta metiéndose en el propio texto como un personaje más, Hakluyt aportando testimonio directo de un marinero embarcado en la travesía y The World Encompassed tomando como base el diario del capellán de a bordo, los tres miembros de pleno derecho de la expedición. En lo que respecta al pathos, ligado a todo lo afectivo que muestra el receptor del discurso, los tres relatos ensalzan el significado e importancia que tuvo para sus respectivos países estos colosales viajes al tener muy en cuenta que lo que verdaderamente cambia el comportamiento del público no son los hechos en sí mismos, sino la emoción que conlleva su retransmisión y la influencia que ejercen posteriormente. Finalmente, el logos, que conlleva todos los razonamientos lógicos de un discurso, se consigue en los tres textos gracias a las evidencias sólidas y ejemplos concretos de situaciones o aventuras vividas a lo largo de la travesía: desde tribus que prefieren cosas útiles, como un vaso o un plato, y lo intercambian rápidamente con los españoles por grandes pepitas de oro, como se cuenta en el texto español, hasta el descubrimiento de nuevas frutas y árboles que son descritos en los relatos ingleses.

Al fin y al cabo, tanto españoles como ingleses compartían similares intereses políticos y comerciales pero también recursos discursivos y retóricos equivalentes a la hora de comunicar al mundo las hazañas nacionales logradas.

5. Notas

[1] Todos los episodios de este programa de televisión pueden verse en abierto a través de la página web de la BBC2 (Cunk on Britain, https://bbc.in/2VcmcYQ [consultado el 02/02/2019]).

[2] Entre otros, Charlie Brooker es conocido por ser el creador de la conocida antológica serie de televisión británica Black Mirror, emitida en sus dos primeras temporadas por el Channel 4 británico y sus dos siguientes a través de la plataforma de video bajo demanda Netflix.

[3] El capítulo 2 completo, y el clip concreto titulado “Life on board Sir Francis Drake’s ship”, puede verse completo en la página web de la BBC2 (Cunk on Britain, Episode 2, https://bbc.in/2XgNpv3 [consultado el 02/02/2019]).
 
[4] El artículo completo puede verse en El Confidencial digital, 20 de abril de 2018, https://bit.ly/2XgY219 [consultado el 02/02/2019].

[5] Algunos comentarios que se pueden ver en el perfil público de Facebook del programa son los siguientes: “Dear BBC. The first travel around the world is the one made by Fernando de Magallanes and Juan Sebastián Elcano, Spanish. I invite you to study a little bit more about Spanish history, you will be amazed”. “You are liars, the first person to sail around the world was the Spanish sailor Juán Sebastián Elcano, Drake was simply a thief and a low-pitched pirate, as well as a coward. “Drake was a pirate at the service of the queen of England. He was not the first to circumnavigate the globe, was Juan Sebastian Elcano from Spain, Drake was the first English man to do it, is a big difference”. “I’m sorry Philomena, you've shown us the second ship to go around the world. The first was Nao Victoria (1519-1522), on the Magallanes-Elcano expedition” (@CunkOnBritain, [Actualización de Facebook] https://bit.ly/2GFfN5c, consultado el 02/02/2019).

[6] Hay que tener en cuenta que de acuerdo con “la práctica habitual de la corona de Castilla, el viaje se financió con capital privado ‒principalmente banqueros de Sevilla‒, y fue necesario prometer a los inversores una importante participación en los beneficios: la quinta parta de las ganancias que se obtuvieran por cualquier transacción comercial, en un plazo de diez años, y el gobierno de las islas conquistadas” (Fernández-Armesto, 2012: 290).

[7] La relación geográfica es un tipo de informe oficial con preguntas tipo que busca conocer lo visto y oído por el cronista. Lo característico de este tipo de texto es representar lo más detalladamente el nuevo espacio descubierto, intentando dejar de lado cualquier apreciación subjetiva.

[8] En este trabajo se utilizarán los términos relato, crónica o libro de viajes de manera indistinta para referirnos a la totalidad de textos, informativos, cronísticos o literarios, que aspiraron a contar un viaje, travesía o expedición cualquiera por el mundo. Aunque no es el objetivo de este trabajo, es importante tener en cuenta también la variedad de formatos y heterogeneidad temática que estos términos abarcaron a su vez: crónicas de indias, cartas de relación, textos de conquista, historias naturales o morales, historias iniciáticas, diarios de abordo, peregrinaciones, naufragios, etc.

[9] Esta bula papal, escrita a instancias de los Reyes Católicos, definía el meridiano a partir del cual todo lo hallado y por hallar al oeste del mismo pertenecería a la Corona castellana.

[10] El Tratado de Tordesillas (1494) supuso la división de las áreas de navegación en el Atlántico por parte de España y Portugal. El trazado de esta línea ‒o antimeridiano de Tordesillas‒ se situó a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde pero solo se tuvo en cuenta que el planeta tenía un océano, y no dos.

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CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAPHIES / REFERENCES:

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I Rodríguez Cachón, B Valverde (2019: 897 a 915) …
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…I Rodríguez Cachón et al, 2019 (897 a 915) …

Artículo recibido el 2 de septiembre. Aceptado el 18 de abril.
Publicado el 14 de mayo de 2019

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