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Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2019-1351 | ISSN 1138-5820 | RLCS, 74-2019 | Version in English language | Explicación audiovisual del autor |

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O Velarde, F Bernete, B Casas-Mas (2019): “Las interacciones virtuales con personas conocidas que no son amigas”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 668 a 691.
http://www.revistalatinacs.org/074paper/1351-34es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2019-1351-34

Las interacciones virtuales con personas conocidas que no son amigas

Virtual interactions with acquaintance

Olivia Velarde [CV]  [o ORCID] [gGS] Profesora del Departamento Sociología: Metodología y Teoría  - Universidad Complutense de Madrid (UCM), España - ovelarde@ucm.es

Francisco Bernete [CV] [o ORCID] [gGS] Profesor del Departamento Sociología: Metodología y Teoría  - Universidad Complutense de Madrid (UCM), España - fbernete@ucm.es

Belén Casas-Mas [CV] [o ORCID] [gGS ] Profesora del Departamento Sociología: Metodología y Teoría  - Universidad Complutense de Madrid (UCM), España - bcasas@ucm.es

 

Abstracts
[ES] Introducción: Este estudio se refiere a las transformaciones sociohistóricas -y por tanto irreversibles- que va a generar la virtualización de las relaciones interpersonales. Se analizan las comunicaciones on-line con “personas conocidas”. son contactos que los internautas diferencian de sus amistades y no incluyen entre ellas. Metodología: Se ha aplicado una encuesta a 2801 internautas. Los datos se han analizado utilizando metodologías discriminativas y estructurales, a partir de las cuales se identifican cuatro tipologías diferentes de comunicantes. Resultados y conclusiones: Se comprueba que las funciones específicas de estas interacciones son instrumentales.  Y se diferencian dos clases de transformaciones: sociogenéticas yantropogenéticas. Tal como preveían las hipótesis del estudio, se producen transformaciones sociogenéticas que van reduciendo la brecha digital; pero no se producen transformaciones antropogenéticas, que alterarían la posición que ocupan las amistades en el sistema de las distancias sociales y las funciones que desempeñan entre las relaciones sociales.
[EN] Introduction: This article examines the socio-historical -and irreversible- transformations generated by the digitalisation of interpersonal relations, particularly, in the online communication of internet users with acquaintances, i.e., people they know, but are not a close friend. Methods: The study is based on a survey carried out among a sample of 2,801 Internet users and the analysis of data with discriminatory and structural methods, which resulted in the identification of four different types of communicators. Results and conclusions: The specific functions of online interactions with acquaintances are instrumental. Two kinds of transformations are identified: sociogenetic and anthropogenic. As predicted by the research hypotheses, these interactions are experiencing sociogenetic transformations, which reduced the digital gap, but no anthropogenic transformations, which would alter the position acquaintances occupy in the system of social distances and the functions they perform in social relations.

Keywords
[ES] cambios sociohistóricos; virtualización; comunicación interpersonal; conocidos; sociogenesis; antropogénesis.
[EN] Socio-historical changes; digitalisation; Interpersonal communication; acquaintances sociogenesis; anthropogenesis.

Contents
[ES] 1. Introducción. 2. Planteamiento. 3. contribuciones. 4.  Hipótesis. 5. Método. 6. Resultados. 6.1 Resultados de los análisis para probar la primera hipótesis. 6.2. Resultados de los análisis para probar la segunda hipótesis. 6.3. Resultados de los análisis para probar la tercera hipótesis. 6.4. Resultados de los análisis para probar la cuarta hipótesis. 6.5. Resultados de los análisis para probar la quinta hipótesis. 7. Conclusiones. 8. Desarrollos. 9. Bibliografía.
[EN] 1. Introduction. 2. Approach. 3. Contributions. 4. Hypotheses. 5. Methods. 6. Results. 6.1 Test results for first hypothesis. 6.2. Test results for second hypothesis. 6.3. Test results for third hypothesis. 6.4. Test results for fourth hypothesis. 6.5. Test results for fifth hypothesis. 7. Conclusions. 8. Developments. 9. Notes. 10. References.

 Traducción de CA Martínez-Arcos
(Dr. en Comunicación, Universidad de Londres)

[ Investigación ] [ financiada ]

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1. Introducción

La existencia de recursos virtuales para las interacciones ha aumentado la cantidad y variedad de personas con quienes se comunica. Uno de los incrementos más importantes, se está produciendo en las relaciones on-line con quienes los internautas identifican como “personas conocidas”; que son contactos a los que diferencian de sus amistades y no incluyen entre ellas. Se mostrará en este artículo, que la identificación de las características de quienes comunican con conocidos que no son amigos y de las funciones que esas comunicaciones cumplen, tiene interés estratégico para dar seguimiento a la incidencia de la virtualización en las relaciones interpersonales.

Las distinciones teóricas y prácticas entre las interacciones con conocidos y con otras personas más próximas se están analizando desde antes de que existiesen los contactos virtuales. A destacar, en los años 40 Barker (1942), y en los 80 Doyle (1982). El tema siguió vigente durante los 90, cuando surgen los espacios cibernéticos de relación. Y va desapareciendo de la agenda de los investigadores a partir del año 2000, a medida que se introducen herramientas y aplicaciones informáticas, que permiten intercambiar cualquier tipo de contacto con todo tipo de comunicantes. Ese proceso se puede resumir de la siguiente manera: al principio, la distinción entre las comunicaciones virtuales se siguió fundamentando en la fortaleza del vínculo. Se consideraba que son “amigos” si la relación es “fuerte” y “conocidos”, si es “débil” (Shah y Jehn, 1993:149). Esta distinción sigue remitiendo, en última instancia, al carácter presencial más o menos frecuente de los contactos y más o menos importante de la interacción.

Todavía en 2017, Yi et al. (2017) diferencian los conceptos “conocidos” de “extraños”, basándose en parecidos criterios: serían “conocidos” quienes coinciden frecuentemente en el mismo lugar, al mismo tiempo y con el mismo propósito. Estos planteamientos, que tuvieron predicamento antes de la revolución digital, actualmente son poco compartidos. Porque desde que el ciberespacio es un lugar para las interacciones, ha perdido pertinencia fundamentar la frecuencia de los contactos en la proximidad o lejanía geográfica (Wright, 2004:240). y porque comunicarse con más frecuencia en el espacio virtual no se basa necesariamente en la existencia de propósitos compartidos. (Velarde y Casas, 2017).

El tema dejó de formar parte de los objetivos de las investigaciones y se cerró sin que se encontrasen criterios discriminativos para diferenciar entre “amigos”, “conocidos” y “extraños” en la era de la virtualización. La razón de ese abandono se basa en dos supuestos que no se han sometido a comprobación. Son los siguientes: que desaparecerían las diferencias entre quienes comunicaban a través de las redes, si esas diferencias se basasen en los distintos vínculos; y que se utilizarían los mismos tipos de mensajes. Por ejemplo, Licoppe (2004) se refiere a la permanente conexión “con los otros” gracias a las tecnologías móviles; y Ling (2014) señala que han posibilitado que los usuarios tengan más información sobre las actividades de “las personas de su entorno”. Las pocas veces que hay referencia concreta a las comunicaciones virtuales con conocidos, se les está atribuyendo las características que tienen las comunicaciones virtuales en su conjunto.

2. Planteamiento

Por razones teóricas, creemos que la virtualización de las comunicaciones con personas conocidas que no son amigas, en realidad tiene que tener características específicas. Hay que remitirse al concepto de “distancia social”, con el que opera la Ecología desde que lo introdujo el fundador de esta disciplina (von Uexküll, 1921).  

En esencia, von Uexküll, y con él los ecólogos, toman en cuenta que existen "círculos funcionales”, que diferencian las distancias mayores o menores entre las personas, según los vínculos que existan entre ellas.  (von Uexküll, 2016).

En el círculo más próximo, se encuentran los deudos (pareja, familiares), en el intermedio, las amistades y en el más externo, las personas conocidas, pero no amigas. Esa organización de las distancias se corresponde con las diferentes funciones que cumplen los contactos; tanto más afectivas e imprescindibles cuanto más próximas y tanto más neutras e instrumentales y prescindibles, cuanto más exteriores.  (Martín Serrano, 2012). Se concluye que las comunicaciones con personas conocidas que no son amigas deben de caracterizarse por el predominio de las funciones instrumentales.

El estudio que presentamos en este artículo tiene por objeto comprobar dos cosas: primera, si efectivamente los internautas que virtualizan sus interacciones con personas conocidas que no son amigas, tienen características específicas y cuáles son. Y, segunda, comprobar si esas interacciones virtuales siguen cumpliendo, más frecuentemente, funciones instrumentales. Son investigaciones relacionadas con las transformaciones sociohistóricas -y por tanto irreversibles- que van a generar las aplicaciones sociales de la virtualización (Velarde, Bernete y Franco, 2015). Según Martín Serrano, los estudios de los efectos que tienen los usos sociales de las nuevas tecnologías se pueden aplicar para abordar cuestiones teóricas básicas, que son necesarias para entender y prever esos cambios sociohistóricos. El seguimiento de los efectos de la virtualización en las relaciones interpersonales es uno de los temas que tiene proyección teórica. Porque se puede comprobar hasta qué punto la virtualización va a producir transformaciones sociogenéticas o antropogenéticas de las interacciones. Son “transformaciones sociogenéticas” los cambios que requieren modificaciones estructurales o funcionales de las sociedades. Entre ellos, estarían todas las modificaciones que pueden llevarse a cabo para que desaparezca la brecha digital. Y son “transformaciones antropogenéticas”, los cambios que requieren modificaciones de pautas de comportamiento, que las sociedades humanas han establecido para su organización y funcionamiento, desde el inicio de la antropogénesis. Las pautas antropogenéticas de comportamiento, establecen los límites que no pueden franquear los cambios sociogenéticos, en tanto que las transformaciones del entorno no tengan un reflejo en la selección humana (Martín Serrano, 2019).

La configuración de las distancias sociales, con las separaciones que establece según el vínculo que existe entre las personas, es una pauta antropogenética. (Martín Serrano, 2007). Ergo: los cambios que se hayan producido a consecuencia de la virtualización de las comunicaciones con conocidos serán sociogenéticos, y eventualmente pueden seguir su curso hasta que se rellene la brecha digital. Pero, en cambio, no se habrá producido ningún cambio antropogenético que implique transformaciones de la naturaleza del vínculo. Porque tales cambios implican transformaciones adaptativas que requieren el transcurso de generaciones. Por las mismas razones, tampoco se habrán trasformado las funciones que cumplen las relaciones con personas conocidas, aunque en todos los contactos digitales se utilicen las mismas aplicaciones.

Esta investigación se ha diseñado para estudiar ambas cuestiones. Se procedió previamente a una revisión detallada del estado del arte. La consulta ha tenido dos objetivos: primero recopilar la información que tuviese pertinencia para contextualizar el estudio que hemos llevado a cabo. En el apartado “contribuciones” y en la medida que lo permite el espacio disponible, se mencionan las publicaciones más paradigmáticas y los resultados más pertinentes para dicha contextualización. El segundo objetivo ha sido identificar las cuestiones sobre las que existe poca o ninguna información y que sin embargo hay que aclarar para poder llevar a término este estudio. Se han diseñado los correspondientes indicadores y se ha obtenido la información necesaria, recurriendo a una encuesta, tal como se explica en este artículo. 

3. contribuciones

Se comienza mencionando algunas referencias al concepto “virtualización”. Se le describe tanto en sus dimensiones físicas como en las interactivas (López Navas, 2015).  Lévy indica que, en su acepción física “virtualización” equivale a “información digital”. toma en cuenta su deslocalización en las redes digitales: la información está contenida en un soporte que se encuentra físicamente en alguna parte; pero también está virtualmente presente en cada punto de la red donde se la solicite. (Lévy, 2007:36).

La mayoría de las publicaciones que se han consultado se refieren a la deslocalización espacial y a la disponibilidad temporal. Características que amplían los espacios y los tiempos en los que se desarrolla la comunicación. la posibilidad que ahora existe de establecer comunicaciones virtuales generalmente aumenta el número de personas con quienes se mantiene contacto y su frecuencia. Pero también existe evidencia de que esa facilidad no refuerza necesariamente los vínculos entre los comunicantes (Trejo, R., 2000). Al tiempo, la virtualización altera características temporales que afectan al desarrollo de las interacciones. Por ejemplo, ahora son posibles contactos aplazados o pospuestos; mensajes atemporales; simultaneidad de interacciones virtuales y presenciales (Merejo, 2009).

Castells, M. (2001) considera que Internet potencia la sociabilidad, tanto en el entorno cercano como en las relaciones a distancia. Herrero y Gracia (2010:14) mencionan el efecto positivo de la sociabilidad online “para ciertas personas con dificultades para la interacción social cara a cara o en riesgo de aislamiento y exclusión social”. La revisión de estudios sobre las interacciones en la red que ofrece la Fundación Telefónica también hace referencia a la utilidad que tiene Internet “en el desarrollo de la vida social de los usuarios”. Según dicho informe, el 35% de los internautas ha encontrado compañeros profesionales, el 32,3% relaciones para participar en actividades de ocio, e incluso, un 9,8% contactos para participar en actividades de tipo político. (Fundación telefónica, 2016:116).

Con respecto a las diferencias de edades: los jóvenes recurren a Internet en mayor número para sus relaciones sociales.  Esta afluencia es más acusada entre los veinte y los veinticuatro años. (Bernete, 2010; García Galera et al., 2016; Tapia, 2016). No obstante, en el colectivo de internautas de más de sesenta y cinco años, el 24 % ha encontrado compañeros profesionales que pasan a formar parte de su red social. (Fundación Telefónica, 2016:116).
Herrero y Gracia (2009) comprobaron que un 70% de internautas españoles con edades comprendidas entre los 55 y los 74 años mantenían y potenciaban sus relaciones sociales gracias a Internet. Respecto al género, la Encuesta del INE señala que “La participación de las mujeres (70 %) es aún mayor que la de los hombres (63 %). Esta diferencia ha ido aumentando desde 2013” (INE, 2016:8).

Según el “VII Estudio Anual de Redes Sociales”, el “81% de los internautas de 16-55 años utilizan redes sociales, lo que representa más de 15 millones de usuarios en nuestro país” (IAB, 2016:8). La “interacción social” es el principal uso que se hace de las redes (chatear / enviar mensajes, ver qué hacen tus contactos) Este resultado ya se había comprobado diez años antes. (Haddon, 2006; Boyd y Ellison, 2007).

Otra línea de análisis se enfoca a la dicotomía <virtual versus presencial> (Jaskula, 2012). Para Ángel-Franco y Alzate-Marín (2015:13) las relaciones virtuales “representan una extensión de las relaciones sociales presenciales”. Y el estudio “La sociedad de la información en España” advertía que se estaban desdibujando las barreras que separaban los “mundos” reales y los virtuales. (Fundación Telefónica, 2016). Sabater (2014:25) entiende que las relaciones presenciales determinan las virtuales en los jóvenes. Según esta autora “sólo una quinta parte de los jóvenes declara agregar desconocidos ‘para ligar’. las nuevas interacciones se realizan mediante amigos/as comunes”

4.  Hipótesis

(Observación: a partir de ahora, cuando por mor de la brevedad se escribe “conocidos”, nos estamos refiriendo a “personas conocidas que los internautas no incluyen entre sus amistades”)

1º El vínculo que tienen los internautas con sus conocidos es, en principio, menos próximo que los vínculos que mantienen con el resto de sus contactos virtuales (en este estudio, la pareja, los familiares, los amigos). Por lo tanto, es previsible que quienes comunican con conocidos, tengan rasgos sociodemográficos que les diferencien con respecto al conjunto de los comunicantes virtuales. A partir de tales rasgos es posible que se puedan identificar tipologías de comunicantes virtuales con personas conocidas.

2º Se ha producido un aumento importante y continuado, del recurso a internet para comunicarse con conocidos. Este incremento hace pensar que, en esta clase de contactos, se hayan reducido, o desaparecido, constricciones sociodemográficas que generalmente se incluyen en la brecha digital. Si tal fuese el caso, esas reducciones / desapariciones, se reflejarán en las tipologías precedentes.

3º Si se toma en cuenta la naturaleza del vínculo, es previsible que en las interacciones con conocidos predominen las funciones instrumentales, más bien que las relacionales. Esa especialización podría reflejarse en varios niveles. En este estudio, se han considerado los siguientes:

4º Cuando se comparen los contactos presenciales con los virtuales, cabe prever que la preferencia por los primeros -que implican la presencia física- esté más generalizada   para quienes se relacionen con personas próximas, y menos para quienes lo hagan con personas conocidas.

5º Los recursos digitales que tienen principalmente una aplicación instrumental se descargarán en un número mayor de casos cuando proceden de personas conocidas.

6º. En los rasgos y comportamientos que configuran las tipologías de quienes comunican con sus conocidos, se reflejarán características que se correspondan con la función instrumental de estos contactos.

5. Método

Se ha diseñado y aplicado una encuesta en la que se incluyeron preguntas que permitiesen verificar las hipótesis. Se denomina “Virtualización de las actividades cotidianas”. se aplicó a 2801 personas, representativas a nivel nacional del “conjunto de internautas” con edades comprendidas entre los 16 y los 74 años [1]. Forma parte de la investigación I+D+I Los usos del tiempo relacionados con la virtualización. Transformaciones generacionales, en la que participamos los firmantes de este artículo.

El día anterior a la aplicación de la encuesta, un total de 1477 internautas contactaron a través de dispositivos on-line con alguna o algunas personas [2]. Denominamos a este conjunto, “todos los comunicantes virtuales”. Representan al 56% de las 2.801 personas encuestadas. La encuesta proporciona los resultados que corresponden a dicho conjunto. Y, además, permite desglosar los resultados según el vínculo que exista entre las personas que se relacionan. El cuestionario contiene preguntas que indagan sobre los contactos de los internautas con personas conocidas, a quienes hayan catalogado explícitamente como “no amigas”, que es el colectivo que se analiza en este artículo. Les identificamos como “comunicantes virtuales con conocidos”. En el mismo cuestionario, se recoge idéntica información, sobre los contactos con su pareja; con sus familiares; con sus amistades y con desconocidos. En este artículo se toman en cuenta datos de esos otros contactos, cuando se establecen comparaciones según el vínculo. Pero los correspondientes análisis específicos están a cargo de otros miembros de nuestro grupo de investigación.

Los “comunicantes virtuales con conocidos” suman 717 internautas. Representan el 48% en el conjunto de “todos los comunicantes virtuales”. Constituyen, por su número, el tercer contingente más numeroso. Para contextualizar este dato, cabe mencionar que el 76% de todos los comunicantes se relacionaron con amistades personales; y/o el 63% con sus familiares, y/o el 47% con su pareja; y/o un 10%, contactó con personas desconocidas

Los internautas que emplearon instrumentos virtuales para comunicarse con otras personas se diferencian por determinadas características de sus identidades y de sus comportamientos. En esta encuesta, esas diferencias tienen que ver principalmente, con los siguientes rasgos: edad; sexo; estado civil; composición del hogar; estudios reglados; situación laboral; autopercepción de su situación económica; tiempo dedicado a internet; tamaño de población y día de la semana al que corresponden las respuestas.

En la Tabla General incluida al final de este artículo, se reproducen los cruces con cada una de estas variables. La columna “A” corresponde a la muestra de “todos los comunicantes virtuales”.  la columna “B” a la muestra de “comunicantes virtuales con conocidos”. En ambas desagregaciones, se han destacado las variaciones que son significativas con un nivel de confianza del 95.5%, utilizando flechas ↓↑, según el sentido de la desviación.

en la muestra de “comunicantes virtuales con conocidos” los cruces con dichas variables se han tratado con programas estructurales. El objetivo es identificar cómo están configuradas todas las afectaciones que dichas variables generan. Tal nivel de análisis se utiliza para comprobar si existen diferentes tipologías de comunicantes y en su caso, identificar las características que les distinguen. Como este análisis tipológico ha obtenido resultados, se ha constatado que las afectaciones que determinan el número de comunicantes on-line con conocidos funcionan como un sistema. Para realizar esos análisis sistémicos y estructurales se han utilizado los programas de segmentación CHAID y XAID. Estos programas generan un árbol de segmentos, que muestra la configuración de las desagregaciones de la muestra, cuando se la cruza con todas las variables. El proceso de partición continúa en tanto que sean significativas las interdependencias. El nivel mínimo de significación lo fija el analista. En esta investigación es del 100%, para identificar las estructuras que diferencian a las tipologías de comunicantes [3]. 

Los tratamientos de los datos de la encuesta y sus resultados se describen seguidamente, en relación con las hipótesis que con ellos se trata de comprobar. 

6. Resultados
6.1 Resultados de los análisis para probar la primera hipótesis

Se han llevado a cabo dos análisis:

  • 1. Para averiguar si los “comunicantes virtuales con conocidos”, tienen rasgos que les diferencien con respecto al conjunto de “todos los comunicantes virtuales”. Se describe esa comprobación en a)Comparación entre los rasgos sociodemográficos de los comunicantes virtuales con conocidos y del conjunto de todos los comunicantes virtuales.  

  • 2. Para verificar si se pueden identificar tipologías diferentes de comunicantes virtuales con personas conocidas, a partir de sus rasgos. Se averigua con metodologías estructurales y se describe en b) repertorio de configuraciones que determinan las distribuciones de los comunicantes virtuales con conocidos.

a) Comparación entre los rasgos sociodemográficos de los comunicantes virtuales con conocidos y del conjunto de todos los comunicantes virtuales.

En la Tabla General donde se reproducen los cruces con las variables sociodemográficas, se indican las variaciones significativas. La columna “A” corresponde a la muestra de todos los comunicantes virtuales; y la “B”, a la muestra de los comunicantes virtuales con conocidos. Se comparan esas desviaciones y se distingue entre unas que son generales, porque aparecen tanto en la muestra “A” como en la “B” y otras que son específicas, porque existen solamente en una de las dos muestras.  Describimos estos resultados a continuación.

Variaciones generales:

Las características de los internautas que poseen tanto el colectivo de todos los comunicantes virtuales como el de los comunicantes virtuales con conocidos son las siguientes:

  • En ambos colectivos es mayor el porcentaje de internautas cuando tienen estudios superiores.

  • Y también en ambos, aumenta ese porcentaje entre quienes están siempre conectados a internet por necesidad; y disminuye en quienes se conectan solamente cuando es necesario.

  • Coincide en ambos casos que dedicarse a “sus labores” se asocia con la reducción de comunicantes.

Variaciones específicas, que solamente aparecen en el conjunto de quienes comunican virtualmente con conocidos:

  • Edad, sexo, estado civil, estudios reglados, ocupación; valoración de su situación económica; hábitos de uso de internet; tamaño de población de residencia, son rasgos en los que el conjunto de los comunicantes virtuales con conocidos difiere de forma significativa, del conjunto de todos los comunicantes virtuales. Esas diferencias se reproducen sistemáticamente en el cuadro 1.

Cuadro 1. Variaciones en las que difieren los conjuntos de todos los comunicantes virtuales, y de quienes comunican virtualmente con conocidos

 

Factores que solamente afectan al conjunto de todos los comunicantes virtuales

Factores que solamente afectan al conjunto de los comunicantes virtuales con conocidos

Variables

Aumentando su número

Reduciendo su número

Aumentando su número

Reduciendo su número

Edades

16 a 34 años

45 a 54 años

45 a 54 años

 

Sexo

Son mayoría las mujeres.

 

Son mayoría los hombres

 

Estado civil

Solteros

Viven con su pareja (estando o no casados).

Separados o divorciados

 

Estudios reglados

 

Primarios o carecer de estudios reglados.
Con / FPS/ bachillerato,

Con / FPS/ bachillerato, equivalentes

Secundarios (1ª etapa), equivalentes

Ocupaciones

Estudiantes

Pensionistas o discapacitados.

 

 

Cómo valoran su situación económica

favorable (buena, muy buena)

desfavorable (regular, mala, muy mala)

desfavorable (regular, mala, muy mala)

favorable (buena, muy buena)

Hábitos de uso de internet

Les gusta estar siempre conectados a internet

 

 

 

Tamaño de población de residencia

 

Menos de 50000 habitantes

 

 

Los porcentajes están reflejados en la Tabla General incluida al final de este artículo. Fuente: Elaboración propia a partir de: Encuesta “Virtualización de las actividades cotidianas”. Investigación I+D+I, “Los usos del tiempo relacionados con la virtualización”.

b) repertorio de configuraciones que determinan las distribuciones de los comunicantes virtuales con conocidos.

Queda comprobado que existe un número abundante de variaciones significativas que permiten diferenciar a los comunicantes virtuales con conocidos. Cundo se aplica el análisis de segmentación que se ha descrito, se identifican las interdependencias existentes en el conjunto de dichas variaciones. Se opera con un nivel de significación del 100%. Este análisis tipológico muestra que las afectaciones que determinan que el número de comunicantes virtuales con conocidos aumente o disminuya con respecto al porcentaje promedio (48%), funcionan como un sistema, que tiene la siguiente estructura:

  • El sexo emerge como la variable discriminativa que configura la influencia del resto de variables. En el grafo 1, se representan las estructuras que genera. La configuración opera diferenciando cuatro tipologías de comunicantes virtuales con conocidos.

Se diferencian dos tipologías de hombres. En ambas son mayoría quienes se conectan con personas conocidas (se han señalado con el signo “+”). Estas dos tipologías se diferencian según cumplan una de estas dos condiciones:

 +Tipología 1:  Hombres que tienen al menos estudios de bachiller o equivalentes. Siempre que el contacto con la persona conocida se haya producido en días laborales. si se dan esas condiciones, el porcentaje se eleva al 73%.

+Tipología 2: Hombres que no alcanzan ese nivel de estudios. Pero en el caso de que su situación económica no sea satisfactoria. (51,6) %  

dos tipologías de mujeres. En ambas, son minoría quienes mantuvieron estos contactos (se señalan con el signo -).

-Tipología 3:    mujeres que se conectaron en días laborables (46,0%)

-Tipología 4: mujeres que se conectaron sábados o domingos (24%)

Grafo 1. Configuración de las comunicaciones virtuales con personas conocidas no amigas

Niveles de significación: 100% en todas las desagregaciones

1

6.2. Resultados de los análisis para probar la segunda hipótesis 

Se trata de comprobar si constricciones que forman parte de la brecha digital a escala del conjunto de las comunicaciones virtuales, se han reducido o han desaparecido en las comunicaciones con personas conocidas.

Los resultados que se han utilizado para contrastar la primera hipótesis se utilizan ahora, para la comprobación de la segunda.

En ambos colectivos, aparecen dos componentes de la brecha digital: 

  • Dedicarse a “sus labores” se asocia con la reducción de comunicantes.

  • Y también en ambos es discriminativa la dedicación a internet:  disminuye el número de comunicantes entre los internautas que se conectan solamente cuando es necesario; y aumenta entre quienes están siempre conectados a internet por necesidad.

Factores que son constitutivos de la brecha digital, a escala del conjunto de las comunicaciones virtuales, dejan de operar en las comunicaciones con personas conocidas. Esas diferencias se pueden comprobar en el cuadro 1 y se relacionan seguidamente:

  • Ninguna edad; ningún estado, ni ocupación; ni tener solamente estudios primarios o carecer de ellos; ni el tamaño de la población de residencia, afectan en ningún sentido, al número de comunicantes virtuales con conocidos.

La auto-valoración de la situación económica opera a escala del conjunto de todas las comunicaciones virtuales. Y también lo hace en las comunicaciones virtuales con conocidos. Pero afecta en sentido inverso y positivo. Quienes realizan estos contactos son más numerosos entre quienes tienen una percepción desfavorable de su economía; y menos, entre quienes la tienen favorable. Lo cual indica que esta diferencia previsiblemente no responde a alguna desventaja socioeconómica de los comunicantes virtuales con conocidos; reflejaría alguna de las funciones específicas que cumplen estos contactos.

Una inversión equivalente opera en la enseñanza reglada. en el conjunto de todos los comunicantes virtuales, disminuye su número entre quienes alcanzaron la formación de FPS/ bachillerato. En cambio, en el conjunto de los comunicantes virtuales con conocidos, aumenta el número en ese mismo segmento educativo.

Estos resultados dan validez a la hipótesis de que en las comunicaciones virtuales con conocidos ya no están operando determinantes sociodemográficos que suelen incluirse entre los que contribuyen a la existencia de la brecha digital.  Y ratifican que “hay que concebir dicha brecha como el resultado de un proceso de mediaciones a escala de la virtualización, que funcionan como un sistema.” (Velarde y Casas-Mas, 2018).

A partir de este punto, las hipótesis que se trata de verificar se refieren, desde varias perspectivas, a la especialización de las comunicaciones virtuales con personas conocidas en funciones instrumentales.

6.3. Resultados de los análisis para probar la tercera hipótesis 

Se comparan las valoraciones de las interacciones presenciales y de las virtuales, según el vínculo que exista entre los comunicantes. La hipótesis prevé que cuando los vínculos son próximos, esté más generalizada la mejor valoración de los contactos presenciales porque implican la presencia física Y que lo esté menos, cuando el vínculo es el más distante, que corresponde precisamente a los contactos con conocidos.

Para realizar esa comparación se han realizado los análisis que se describen seguidamente:

 a) La valoración que otorgan los comunicantes a sus interacciones virtuales, según el vínculo que les relacione con quienes comunican.

b) Las características que tienen los internautas que comunican con conocidos según cuales hayan sido esas valoraciones.

c) La conformación de los factores implicados en la creencia de que las comunicaciones presenciales con personas conocidas habrían sido mejores que las virtuales.

a) La valoración que otorgan los comunicantes a sus interacciones virtuales, según el vínculo que les relacione con quienes comunican

La reflexión sobre si son mejores las comunicaciones virtuales o presenciales está presente tanto en los imaginarios colectivos como en numerosas publicaciones (Sabater et al: 2017; Turkle, 2012; Bernete, 2010). En este estudio se analiza esa valoración de la siguiente manera:

Primero, se le pidió a cada persona entrevistada que indicara, entre todas las relaciones que mantuvo en el día anterior por internet, la que consideraba más importante. A continuación, se le preguntó cómo creía que habrían sido el desarrollo y los resultados de dicha relación, si hubiese sido presencial, en vez de virtual. Esa indagación se repitió tantas veces cuantos vínculos diferentes relacionen al internauta con sus contactos. Los recuentos se presentan en la tabla 1.

Tabla 1. La valoración que otorgan los comunicantes a sus interacciones virtuales, según el vínculo que les relacione con quienes comunican

Si las relaciones hubiesen sido presenciales, su desarrollo y resultados habrían sido…

Comunican con:

 Su pareja

 Sus Familiares

Sus Amistades

Sus Conocidos

Mejores

58

50

54 +

43 -

Iguales

36 -

45 +

37

44 +

Tengo dudas

5 -

4

5

9 +

Iguales + Tengo dudas

41

48

42

53

Peores

1

1

4

4

N. C.

 

1

 

 

Base: contesta

345

459

545

347

Fuente: Encuesta “Virtualización de las actividades cotidianas”. Investigación I+D+I, “Los usos del tiempo relacionados con la virtualización”.

La tabla muestra una pauta general: son muy pocos quienes creen que los contactos presenciales sean peores que los virtuales. Y, de hecho, cualquiera que sea el vínculo, la mayoría considera que los contactos presenciales son mejores.  Con la excepción de quienes mantienen esos contactos con conocidos. En este caso, la mayoría se constituye con la suma de quienes piensan que son iguales, más quienes tienen dudas sobre cuáles serán mejores (53%). A pesar de que la desagregación ha reducido el tamaño de la muestra, esas diferencias son significativas. Y son compatibles con la hipótesis.  

b) características que tienen los internautas que comunican con conocidos según cuales hayan sido esas valoraciones.

Aparecen dos variaciones significativas.  Son las siguientes:

-La proporción de quienes consideran que hubiese sido mejor el contacto presencial aumenta hasta el 52% entre los internautas más jóvenes (16-24 años).

Esta comprobación matiza el dato, tan repetidamente verificado, de que, en este segmento de edades, un mayor número valora positivamente el recurso a internet para sus contactos interpersonales. Confróntese, por ejemplo, en Ángel-Franco y Alzate-Marín (2015). Sin embargo, cuando se les pide que comparen las interacciones on-line con las presenciales, como aquí se hace, prefieren las segundas, al menos para los contactos con sus conocidos. Ambos resultados son compatibles: se puede preferir el recurso al contacto virtual y valorar mejor el contacto personal.

- Existe una valoración mayoritariamente mejor de las interacciones presenciales cuando se realizan en domingo (57%) y de las virtuales cuando se llevan a cabo en días laborables (61%).

Esa diferencia puede estar relacionada, con la distinta clase de “personas conocidas y no amigas” con quienes se conectan en cada una de esas fechas. Se contempla esa posibilidad en el siguiente apartado.   

Las diferencias se reflejan en la Tabla General ubicada al final de este artículo.

En esta ocasión también hemos realizado el correspondiente análisis de segmentación:

c) Conformación de los factores implicados en la creencia de que las comunicaciones presenciales con personas conocidas habrían sido mejores que las virtuales.

Para que aparezca una estructura hay que rebajar el nivel de significación hasta el 93%. En este caso emerge “el día de la semana” en el que se realizó el contacto, como la única variable estructurante, con el siguiente resultado:

- Entre quienes se conectaron con sus conocidos los domingos la mayoría valoran mejor las relaciones presenciales (57%). En contrapartida, entre quienes lo hicieron los restantes días de la semana, son minoría (39%).

No establecemos tipologías con el 93% de significación. Con todas las reservas que requiere este nivel, el resultado redunda en que la clase de relación que se mantiene con conocidos no amigos sea distinta según el día de la semana en que se realiza el contacto. Los contactos “dominicales” podrían ser mayoritariamente “sociales”, en tanto que aquellos que se establecen en los días laborables podrían ser “profesionales” en la mayoría de los casos. El grafo 2, refleja tales distinciones.

Grafo 2. “Conformación de los factores implicados en la creencia de que las comunicaciones presenciales con personas conocidas, pero no amigas, habrían sido mejores que las virtuales”

Niveles de significación: 93%.

2

6.4. Resultados de los análisis para probar la cuarta hipótesis

Según la hipótesis, si predominan las funciones instrumentales en las interacciones con conocidos, esa especialización debiera de reflejarse en que sean más numerosos quienes descargan recursos que tienen carácter instrumental, cuando los reciben de sus conocidos.  El análisis y sus resultados se escriben en este epígrafe.

  • descargas de materiales que tienen un uso informativo, según el vínculo que tengan los internautas con quienes se comunican.

Se clasifican como “instrumentales” los materiales que se utilizan, en la mayoría de los casos, para hacer gestiones o desarrollar actividades (por ejemplo, cumplimentar documentos, instalar programas). Se contraponen con los materiales “relacionales”, que por lo general se destinan a la interacción entre las personas (por ejemplo: compartir un video familiar).

Los materiales informativos cumplen en la mayoría de los casos una función instrumental y, en muchos menos casos, una función relacional. Por esa razón se han elegido para este análisis. La tabla 2 contiene un repertorio de dichos materiales informativos y el porcentaje de internautas que los descargaron durante sus comunicaciones, según el vínculo que les relaciona con quienes contactaron

los porcentajes más altos de internautas que realizan descargas de estos materiales aparecen, en todos los casos, cuando se los proporcionan personas conocidas. esos porcentajes se igualan si las descargas proceden de las amistades, cuando se trata de artículos obtenidos de periódicos o revistas online y de programas o aplicaciones informáticas. Nuevamente la desagregación reduce las muestras, pero no tanto como para que los resultados pierdan significación. Son datos internamente consistentes y compatibles con la hipótesis.

Tabla 2. Porcentajes de internautas que descargaron materiales informativos procedentes de las personas con las que se relacionaron el día anterior a través de internet (respuesta múltiple).

Descargaron los siguientes materiales:

Se relacionaron en el día de ayer por internet con:

Su pareja

Familiares

Amistades

Conocidos 
no amigos

Formularios

5

3

5

9 ↑

Artículos de periódicos o revistas online

9

7

11 ↑

11 ↑

Artículos de diccionarios como Wikipedia o documentos de instituciones científicas y académicas

5

4

6

8 ↑

Otros documentos de texto

5

7

12

14 ↑

Programas, aplicaciones

5

4

9 ↑

9 ↑

N, en cada columna

345

459

545

347

Fuente: Elaboración propia a partir de: Encuesta “Virtualización de la actividad cotidiana”. Investigación I+D+I, “Los usos del tiempo relacionados con la virtualización”.

6.5. Resultados de los análisis para probar la quinta hipótesis

La hipótesis prevé que el predominio de la función instrumental sobre la relacional en las intersecciones con conocidos deberá de reflejarse en los rasgos que configuran las tipologías de quienes comunican con personas conocidas. El análisis se hace en este epígrafe.

  • Repertorio de tipologías de comunicantes virtuales con conocidos. Características y análisis.

En el cuadro 2 se relacionan las cuatro tipologías que se han identificado. Las dos primeras corresponden a hombres y las otras dos, a mujeres. Los porcentajes de varones están por encima del porcentaje de referencia. En tanto que los de mujeres se sitúan por debajo

En el cuadro se desagregan las configuraciones que tienen los factores que incluye cada una de las tipologías. Cada configuración es una estructura jerárquica. (Cf. m Martin Serrano, 2011). Por ejemplo: para formar parte de la tipología (+Tipología 1), es necesario ser hombre que haya cursado al menos, estudios de bachiller o equivalentes; a condición de que los contactos sean los que se realicen en el transcurso de un día laborable.

El cuadro muestra que, en la generación de estas tipologías, están operando dos tipos de determinaciones:

1ª La autopercepción de la situación económica, siempre que se describa como insatisfactoria: “regular” o “mala” o “muy mala” (en +Tipología 2, correspondiente a hombres con nivel menor de estudios).

2ª El día en el que se realizó el contacto. Esta dimensión discrimina entre: quienes se contestaron en días laborales (+Tipología 1, hombres con nivel menor de estudios y -Tipología 3mujeres); y quienes lo hicieron en sábados o domingos (-Tipología 4, mujeres).

-En la tipología de varones con nivel menor de estudios (+Tipología 2) existe correspondencia entre percibir la propia situación económica como insatisfactoria y estar en el paro.

Esta asociación es compatible con el predominio de los usos instrumentales de estas interacciones (p. e., contactar con conocidos de redes profesionales y otras redes)

-En dos tipologías, una de cada sexo, (+Tipología 1, varones con nivel mayor de estudios; mujeres, -Tipología 3) existen correspondencias entre contactar virtualmente con conocidos en días laborables y que los comunicantes estén activos

En estas tipologías, los resultados también son compatibles con una función instrumental de las interacciones, relacionadas con el desempeño y el mantenimiento del trabajo. Y como contraparte de esa misma dimensión:

- en una de las tipologías de las mujeres (-Tipología 4) existen correspondencias entre contactar en días festivos y no estar activas.

En esta tipología, los resultados son compatibles con la idea de que no serán mayoría las mujeres que utilicen estas interacciones con fines instrumentales. es la tipología que incluye menos comunicantes.

Cuadro 2.- Tipologías de comunicantes virtuales con conocidos

Porcentaje de referencia (48%)

Tipologías

Configuraciones

La más numerosa
(73%)

+Tipología 1:   

Hombres,

que han cursado, al menos, estudios de bachiller o equivalentes,

cuando el contacto se lleva a cabo en días laborales.

 

más numerosa (51,6%)

+ Tipología 2:

Hombres,

que han cursado, menos de estudios de bachiller o equivalentes,

 

cuando la situación económica no es satisfactoria.

Menos numerosa
(46%)

- Tipología 3:

mujeres, 

 

cuando el contacto se lleva a cabo en días laborales.

 

La menos numerosa
(24%)

- Tipología 4:

mujeres,

 

cuando el contacto se lleva a cabo en sábados o domingos.

 

Fuente: Elaboración propia a partir de: Encuesta “Virtualización de la actividad cotidiana”. Investigación I+D+I, “Los usos del tiempo relacionados con la virtualización”.

7. Conclusiones.

Los diseños y análisis de este estudio se han hecho y se han descrito en función de un repertorio de hipótesis. Las hipótesis derivan del supuesto de que la virtualización no ha borrado señas de identidad que diferencien a quienes contactan con personas conocidas; rasgos que se ha tratado de identificar; ni tampoco ha cancelado la función instrumental que distingue a estos contactos; especialización que se ha tratado de precisar. Los fundamentos para mantener estas hipótesis son:

-primero, que las diferenciaciones de las distancias sociales según el vínculo cumplen funciones relacionadas con la antropogénesis. por tanto, las relaciones entre conocidos tienen que seguir siendo diferentes de las que se mantienen en el resto de los contactos virtuales (en este estudio, entre miembros de la pareja, familiares, amigos).

-Y segundo, que la especialización de estas interacciones en funciones instrumentales continúa siendo uno de sus rasgos distintivos, porque tiene valor adaptativo.

Las conclusiones que se obtienen de este estudio se presentan seguidamente, en el contexto de las correspondientes hipótesis

1ª hipótesis. Prevé que quienes establecen esos contactos tendrán rasgos sociodemográficos que les diferencien con respecto al resto de los comunicantes virtuales. Y que, a partir de tales rasgos, será posible identificar tipologías de comunicantes virtuales con personas conocidas no amigas.

Se ha comprobado que quienes se conectan virtualmente con personas conocidas se caracterizan y distinguen según sus edades, sexo, estado civil, estudios reglados, ocupaciones; en cómo valoran su situación económica; en los hábitos de uso de internet y en el tamaño de población en la que residen.

Estos rasgos están estructurados. es decir, los incrementos o decrementos en el número de comunicantes atribuibles a las diferencias sociodemográficas entre los comunicantes, se acumulan, contraponen o anulan. Como resultado de estas interdependencias, se constituyen cuatro tipologías de comunicantes virtuales con conocidos, que se han identificado y descrito en este artículo. Las conclusiones que cabe obtener de las características de las tipologías se exponen al final de estas conclusiones.

Se concluye que es válida la hipótesis de que la virtualización de las relaciones entre las personas sigue manteniendo diferencias entre quienes comunican con sus amistades y quienes lo hacen con el resto de sus contactos.

2ª hipótesis. Parte de la constatación del aumento, tan importante y continuado, del recurso a internet para comunicarse con conocidos. Plantea que, en esta clase de contactos, se habrán reducido, o desaparecido, constricciones sociodemográficas que se incluyen en la brecha digital porque impiden o limitan ese ejercicio a escala del conjunto de todos los comunicantes virtuales.

Así se ha comprobado, en base al análisis de la influencia que produce cada una de las variables de este estudio. Ninguna edad; ningún estado, ni ocupación; ni tener solamente estudios primarios o carecer de ellos; ni el tamaño de la población de residencia, afectan en ningún sentido, al número de comunicantes virtuales con conocidos. En cambio:

  • siguen siendo discriminativas: la dedicación a internet: disminuye el número de comunicantes entre los internautas que se conectan solamente cuando es necesario; y aumenta entre quienes están siempre conectados por necesidad;

  • y permanece la reducción del número de comunicantes entre las mujeres que se dedican a sus labores.

tienen un efecto positivo en la promoción del número de estos comunicantes, características relacionadas con la especialización en contactos instrumentales propia de estas intenciones. Entre ellas, estar activo y que sea laborable el día de la semana que se está tomando en consideración.

Se concluye que la reducción de la brecha digital en estos contactos guarda relación con la participación en actividades que requieran la utilización instrumental de las redes digitales. Como se ha explicado en la introducción, estos cambios son sociogenéticos. Teóricamente podrán proseguir hasta que se cierre la brecha digital.

Si se toma en cuenta la naturaleza del vínculo con las personas conocidas, en las comunicaciones virtuales tendrían que seguir predominando las funciones instrumentales, más bien que las relacionales. Esa especialización se reflejará en varios niveles. Para cada uno de los que se han investigado en este estudio se ha formulado la correspondiente hipótesis.

3ª hipótesis. Prevé que, siendo mayormente instrumentales los contactos virtuales con personas conocidas, serán menos numerosos los comunicantes que prefieran el contacto físico al virtual.

La opinión mayoritaria de quienes comunicaron con personas afectivamente próximas (pareja, familiares, amistades) en todos los casos, es que los contactos presenciales son mejores. En cambio, dicha valoración es minoritaria entre los comunicantes virtuales con personas conocidas. Que sean menos quienes valoren la relación presencial con conocidos es consistente con que éste sea el vínculo en el que la distancia social es mayor. Lo cual redunda a favor de la hipótesis de que la función instrumental predomina en estas comunicaciones.

4ª hipótesis. Prevé que los recursos digitales que se descargan de la red, procedentes de los contactos con personas conocidas, serán más frecuentemente instrumentales que cuando proceden de personas con las que se tienen vínculos más próximos.

Se han contabilizado los porcentajes de internautas que realizan descargas de un repertorio de materiales informativos que tienen una utilidad principalmente instrumental. cuando esos materiales proceden de personas conocidas, los porcentajes aparecen, en todos los casos, entre los más altos. Son resultados internamente consistentes y compatibles con la idea de que son más numerosos quienes mantienen una relación instrumental, cuando el contacto virtual se establece con conocidos.

5ª hipótesis. Prevé que el carácter más instrumental que relacional de las intersecciones con conocidos, también deberá de reflejarse en los rasgos que configuran las tipologías de internautas que comunican con personas conocidas

La orientación mayormente instrumental / versus / relacional, de las interacciones virtuales, es diferente según el sexo. Los hombres mantienen interacciones virtuales con personas conocidas que no consideran amigas, en un número mayor que las mujeres. En cambio, son más numerosas las mujeres que los hombres, que se comunican con personas cercanas. Concretamente con la pareja y los familiares. Estos resultados son semejantes a los que se obtuvieron en el estudio “Sociedad digital en España 2017” (Fundación Telefónica, 2018).

Para interpretar estas diferencias es útil comprobar cómo está implicado el sexo, en las configuraciones de las cuatro tipologías de comunicantes virtuales con conocidos que se han identificado. Dos son de mujeres y otras dos, de hombres. Ese estudio lleva a la conclusión de que la función instrumental / versus / relacional de las interacciones, opera tanto en mujeres como en hombres, según cuales sean las actividades a las que se dedican:

-Entre las mujeres se diferencian dos tipologías de comunicantes virtuales con conocidos. El criterio es la distinción <laborable - no laborable>.

Por lo tanto, se están diferenciando las relaciones que se llevan a cabo con personas conocidas, según que se desarrollen en los espacios y los tiempos de trabajo, o en los familiares. Dicha diferenciación puede estar relacionada con la distinta clase de “personas conocidas y no amigas” con quienes se conectan en cada una de esas fechas y entornos. Su correlato es que las relaciones con conocidos, en días de trabajo, también sean “laborales” en bastantes casos (Tipología 3).  En tanto que, durante los fines de semana prevalezcan los contactos con “conocidos sociales” (Tipología 4). La existencia de esas dos diferentes funciones se corresponden con otro dato. Existe una valoración mayoritariamente mejor: de las interacciones virtuales cuando se llevan a cabo en días laborables; y de las presenciales cuando se realizan en domingo.

- Entre los varones, también se han identificado dos tipologías. En las dos, la mayoría conecta con personas conocidas. La orientación de ambas es instrumental:

-Varones con un mayor nivel de educación reglada. Siempre que la conexión se efectúe en días laborables (Tipología 1). Cabe llegar a la misma conclusión que en la Tipología 3.

-Y varones que completaron como máximo el segundo nivel de secundaria (o equivalentes). Siempre que consideren que se encuentran en una situación económica desfavorable (Tipología 2).  Como esta condición se relaciona con el paro, se puede interpretar que, con frecuencia, estos contactos estén orientados a obtener ayuda, o recursos económicos.

Por lo tanto, hay tres tipologías configuradas preferentemente para interacciones instrumentales, y una configurada más bien para funciones relacionales, esta última, solamente entre las mujeres. El porcentaje de mujeres que forman parte de la tipología instrumental (Tipología 3) es del 46,0%. Se aproxima al porcentaje promedio (48%). y en todo caso, es mucho más elevado que el porcentaje correspondiente a la tipología relacional (Tipología 4, 24%) Cabría concluir que, en el caso de las mujeres, la virtualización de los contactos con conocidos también se está orientando a incrementar las funciones instrumentales, aunque sea con más retraso.

Las conclusiones que integran todas las anteriores serían las siguientes:

  • la virtualización de las relaciones interpersonales con personas conocidas, pero no amigas, sigue estando sobredeterminada por la posición que ocupan y las funciones que desempeñan, en el sistema de las distancias sociales.
  • La preservación de ese marco es compatible con la reducción de las discriminaciones que generan la brecha digital
  • Esa reducción está orientada a facilitar las funciones instrumentales que desempeñan específicamente las interacciones con personas conocidas, que no son amigas.

Tabla general. Porcentajes de comunicantes virtuales según sus rasgos y circunstancias.

CONJUNTOS:
 

A)  de todos los comunicantes virtuales

 

B) de los comunicantes VIRTUALES con CONOCIDOS que no son amigos

 

A) Comunicaron
con cualesquiera/s persona/s

 

B) Comunicaron con sus conocidos

B 1) Consideran que las relaciones presenciales habrían sido mejores

BASES:

Internautas
n: 2801

 

Comunicantes virtuales
n: 1447

N: 347

muestra en cada variable:

N: 1447

 

N: 712

N:148

Porcentaje de referencia:

56%

 

48 %

43 %

VARIABLES

 

 

 

 

EDADES

 

 

 

 

16-24

80 ↑

 

43

52 ↑

25-34

64 ↑

 

41 ↓

47

35-44

51

 

49

41

45-54

48 ↓

 

52 ↑

39

55-64

45 ↓

 

45

39

65 o +

45 ↓

 

39

 

sexo

 

 

 

 

Hombre

54

 

52 ↑

40

Mujer

59 ↑

 

40

45

ESTADO CIVIL

 

 

 

 

Soltero

67 ↑

 

44

45

Casado/ vive en pareja

51 ↓

 

46

 

Separado / divorciado

---

 

59 ↑

 

COMPOSICIÓN DEL HOGAR

 

 

 

 

Unipersonal

57,

 

48

------

Padre, o madre con hijo/s

60

 

42

------

Con su pareja sin hijos

52 ↓

 

44

42

Con su pareja con hijos

55

 

47

38

ESTUDIOS

 

 

 

 

S.E. + Con estudios Primarios

39 ↓

 

35

------

Secundarios (1ª etapa) / equivalentes

50

 

28 ↓

------

Secundarios (2ª etapa) / equivalentes

51

 

43

46

FPS/ bachillerato

55 ↓

 

50 ↑

39

Superiores

65 ↑

 

49 ↑

41

SITUACIÓN LABORAL

 

 

 

 

Trabajan

55

 

46

44

Pensionistas / incapacitados

40 ↓

 

41

-----

Parados

53

 

47

-----

Estudiantes

79 ↑

 

46

48

Sus labores

49 ↓

 

32 ↓

-----

SITUACIÓN ECONÓMICA

 

 

 

 

Muy buena+ Buena

61 ↑

 

44

41

Regular

53 ↓

 

48

46

Mala+ Muy mala

51 ↓

 

43

39

CONEXIÓN A INTERNET

 

 

 

 

Le gusta estar siempre

64 ↑

 

48

43

Está siempre por necesidad

69 ↑

 

54 ↑

38

Cuando es necesario

45 ↓

 

38 ↓

48

Lo menos posible

-----

 

-----

-----

POBLACION

 

 

 

 

Capital

58

 

47

 

No capital
- 50000 habitantes

53 ↓

 

41

 

No capital
50000 o más habitantes

58

 

47

 

DÍA que era AYER

 

 

 

 

Lunes a jueves

58

 

49 ↑

39

Viernes

58

 

48

Sábado

52

 

32 ↓

57 ↑

Fuente: Encuesta “Virtualización de las actividades cotidianas”. Investigación I+D+I, “Los usos del tiempo relacionados con la virtualización”.

8. Desarrollos

Investigadoras e investigadores, de nuestro grupo de investigación y de otras localizaciones científicas y docentes, estamos trabajando en las investigaciones que se necesitan para entender y dar seguimiento a los cambios sociohistóricos relacionados con los usos sociales de las nuevas tecnologías. La investigación I+D+Ien la que se enmarca esta investigación que ahora publicamos, desarrolla una línea de estudios sociohistóricos relativos a los efectos de la virtualización. En concreto, este artículo se refiere a los efectos sobre las relaciones interpersonales. Con anterioridad y en el futuro es un tema que tiene continuidad y relevancia.

El soporte teórico de estas investigaciones lo proporciona la obra del profesor Manuel Martín Serrano. Principalmente en las publicaciones referidas a la producción social de comunicación en la era de la globalización. La teoría toma en cuenta las dimensiones sociogenéticas y antropogenéticas de esa producción. Este artículo que publicamos en la Revista latina de comunicación social, está concebido para diseñar y probar modelos de análisis que se puedan utilizar para dar seguimiento a esas dimensiones; y para proporcionar referencia empírica a la teoría.

* Investigación financiada. Este artículo es producto del proyecto de investigación titulado Los usos del tiempo relacionados con la virtualización. Transformaciones generacionales. Referencia: CSO2015-63983-P (MINECO/FEDER). Entidad financiadora: Ministerio de Economía y Competitividad Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Proyectos I+D. Programa Estatal de Fomento de la Investigación Científica y Técnica de Excelencia. Subprograma estatal de generación de conocimiento. Duración: 4 años (2016-2019) Investigadores principales: Olivia Velarde Hermida y Manuel Martín Serrano.

Fechas: 
- inicio de la investigación: 01/01/2016
- término de la investigación: 31/12/2019

9. Notas

[1] Ficha Técnica de la Encuesta:  "Virtualización de las actividades cotidianas". ¨Universo: internautas españoles entre 16 y 74 años. Muestra de 2.801 personas, representativa según cuotas de lugar de residencia, edades, sexo, estado civil. Error muestral: 1,9% para un N.C. del 95%.  Campo: noviembre 2016. Aplicación online.  Muestra obtenida de un panel certificado con la norma ISO263 62, que es garantía específica para Access Panels Online.

[2] En la encuesta "Virtualización de las actividades cotidianas" se preguntó a los internautas por los distintos servicios on-line que emplearon para comunicarse. En el caso de los que contactaron con conocidos no amigos, el 79% utilizó mensajería instantánea (whatsapp, hangouts, etc.); el 51% redes sociales (facebook, twitter, linkedin, etc.) Un 49% empleó aplicaciones de video-conferencia (Skype o similares) y un 10% SMS.

[3] Las interacciones que se detectan con los programas CHAID y XAID de segmentación aparecen cuando los efectos de una variable independiente (explicativa) sobre una variable dependiente (a explicar) dependen de los valores que adopten las categorías de otra variable independiente.  Cuando la variable dependiente es ordinal, nominal o categórica se emplea CHAID, que mide las asociaciones entre variables cualitativas con el chi cuadrado; y con variables continuas, de intervalo o razón se aplica XAID, que calcula las sumas de cuadrados, del total, entre grupos e intragrupos. En español se dispone de una descripción del modelo en Aldás (2013). El manual de referencia en español es Escobar (2007).

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O Velarde, F Bernete, B Casas-Mas (2019): “Las interacciones virtuales con personas conocidas que no son amigas”. Revista Latina de Comunicación Social, 74, pp. 668 a 691.
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Artículo recibido el 15 de enero. Aceptado el 18 de marzo.
Publicado el 20 de marzo de 2019

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