RLCS, Revista Latina de Comunicacion Social
Revista Latina

Digital Object Identifier System - Identificador de Objetos Digitales 10.4185/RLCS-2017-1174 | ISSN 1138-5820 | RLCS, 72-2017 | Version in English language | Explicacin audiovisual del autor |

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A Rodríguez-Estrada, JA Meyer, M Echeverría Victoria (2017): “La tensión centro-periferia en la producción del campo de la comunicación política. El caso mexicano”. Revista Latina de Comunicación Social, 72, pp. 453 a 474.
http://www.revistalatinacs.org/072paper/1174/24es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2017-1174

La tensión centro-periferia en la producción del campo de la comunicación política. El caso mexicano

Center-periphery tension in the production of the political communication field.
The Mexican case

Alejandra Rodríguez-Estrada [CV] [o] [g] Investigadora de estancia posdoctoral CONACYT-BUAP (Puebla, México) - ale0323@gmail.com

José Antonio Meyer [CV] [o] [g] Director del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico BUAP (México)- joseantonio.meyer@gmail.com

Martín Echeverría Victoria [CV] [o] [g] Profesor-investigador del Instituto de Ciencias de Gobierno y Desarrollo Estratégico, BUAP (México)- echevemartin@yahoo.com.mx

Abstracts
[ES] Introducción. Las características de desarrollo de cada país y la producción en un campo científico como el de la comunicación política en México, son una oportunidad para situar las tendencias de productividad científica en dicho campo. Metodología. En un diseño exploratorio, se analizaron 104 artículos que hicieran referencia al fenómeno de la comunicación política en México, con la finalidad de observar cómo se ha dado la producción en un periodo, puesto en referencia con la producción mundial del mismo objeto de estudio. Resultados y conclusiones. Se encontró que las tendencias de producción no logran estructurar un campo consolidado, y por ello mismo, se van orientando más a la periferia de la producción científica global.
[EN] Introduction. Each country’s development characteristics and production in a scientific field such as that of political communication in Mexico is an opportunity to locate the tendencies in scientific productivity in said field. Methodology. In an exploratory design, 202 articles referring to the phenomenon of political communication in Mexico were analyzed so as to observe how production has behaved in a period in relation with world production of the same object of study. Results and conclusions. It was revealed that production tendencies do not manage to structure a consolidated field and that is exactly why they are oriented more towards the periphery of global scientific production.

Keywords
[ES] reflexividad; producción científica; centro-periferia; semiperiferia; comunicación política.
[EN] reflexivity; scientific production; center-periphery; semi-periphery; political communication.

Contents
[ES] 1. Introducción. 2.  La reflexividad en el estudio de la ciencia. 3. La producción científica bajo la teorización centro y periferia. 4. Tendencias de publicación sobre un objeto de estudio frontera: comunicación política. 5. Metodología. 6. Resultados. 7. Discusión y conclusiones.
[EN] 1. Introduction. 2. Reflexivity in the study of science. 3. Scientific production under the center and periphery theorization. 4. Publication tendencies on a borderline object of study: political communication. 5. Methodology. 6. Results. 7. Discussion and conclusions. 8. Notas. 9. Referencias.

Traducción de Enmanuel Carballo

[ Investigación ]

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1. Introducción

La producción intensa y fragmentada de los diversos campos científicos puede llevarlos a problemas que van en detrimento de su desarrollo tales como la falta de consenso alrededor de ciertos objetos, la generación de líneas duplicadas de investigación sin reconocimiento mutuo, la vuelta a determinados objetos ya agotados en otros momentos históricos o la dependencia excesiva a determinadas perspectivas teóricas o metodológicas exógenas, es decir, no originadas en los contextos necesitados de explicación. En este sentido la auto observación del desarrollo de los campos científicos constituye una actividad necesaria para atenuar estos problemas y para la maduración, en consecuencia, de aquellos.

Actividad aún discreta pero creciente, la mirada reflexiva de los científicos de los llamados países periféricos ha revelado la presencia inquietante de un flujo de conocimiento científico subordinado respecto a los flujos dominantes, que corresponden por lo general a los países del norte geopolítico. La subordinación implica por un lado la falta de reconocimiento de los aportes del “sur” y la presencia dominante de las perspectivas teóricas y metodológicas del “norte” en los proyectos del “sur”. Carente de reconocimiento internacional y autonomía plena, la actividad científica de los llamados países periféricos corre el riesgo de ser un apéndice aislado de las corrientes dominantes; o bien, una trinchera de resistencia frente a estas pretensiones altivas, según como se le mire.

El caso de la producción científica de México, y en particular el subcampo de la comunicación política, es un ejemplo ilustrativo de estos problemas. Por lo menos en las ciencias sociales, dicho país ha estado relativamente orientado hacia una producción científica caracterizada por insumos y objetos propios del país y acaso de la región latinoamericana, permaneciendo relativamente alejado de las corrientes científicas dominantes –aunque es cada vez más frecuente la inflexión hacia la academia norteamericana, en cuanto a formación y recursos de investigación. Por otro lado, y en su naturaleza multidisciplinaria, el campo de comunicación y específicamente de la comunicación política es abierto y a la vez vulnerable a la inclusión de insumos de investigación correspondientes a los Estados Unidos, tanto por el origen de dicha subdisciplina –eminentemente norteamericana– como por encontrar ahí desarrollos de otras disciplinas que en el país propio apenas están madurando. Se verifica en dicho campo, pues, una dinámica de tensión entre el desarrollo de la ciencia en términos propios o la apropiación de corrientes externas.
Estas problemáticas autorizan, en consecuencia, la exploración empírica de dos inquietudes fundamentales que recorren el presente texto. La primera se relaciona con el estatus de aislacionismo de la producción mexicana, en específico dentro del campo de la comunicación política, particularmente respecto al destino interno (nacional) o externo (extranjero) de sus publicaciones. Otra inquietud es acerca de la calidad de la producción académica en el sentido estricto de si ésta participa de los estándares internacionales de publicación científica (arbitrio de pares, indización, por ejemplo). Este último rasgo se considera una consecuencia de dicho aislacionamismo y remite tentativamente a una suerte de resistencia o indiferencia de dicho campo a las condiciones globales de subordinación de la periferia científica. De paso, desarrollamos una inquietud general acerca de las condiciones de subordinación de la producción científica de varios países periféricos en relación a los desarrollados, en un intento de contextualizar las asimetrías en las que se insertan los problemas previos.

Es así que en el siguiente artículo se pretende realizar el análisis de los patrones de publicación científica de un objeto de estudio frontera circunscrito en un país que por su producción científica se considera semiperiférico. Se plantea la importancia de pensar los campos de conocimiento, analizando el panorama de la producción científica social a partir de la reflexividad, para ubicar entornos y fuerzas que intervienen en su construcción. Posteriormente, se pone en debate la tensión que existe sobre la producción académica en centro y periferia, así como algunas implicaciones que tiene para la configuración del conocimiento. A continuación, se plantea la metodología que se siguió para el análisis de publicaciones de la semiperiferia mexicana, que tienen como objeto de estudio a la comunicación política y finalmente se discute si dichas publicaciones responden a los criterios planteados de exclusión o poca construcción de conocimiento. El estudio es exploratorio, ya que como se plantea en las conclusiones, se deben explorar a fondo las características propias de la producción, a fin de tener un mayor acercamiento epistemológico al campo desde las circunstancias que ésta ha tenido.

2. La reflexividad en el estudio de la ciencia

Tomar conciencia de la retícula institucional en la que está inserto el investigador, resulta enriquecedor. Existen textos que exploran la necesidad de abrir las Ciencias Sociales, más allá de los propicios esquemas construidos (Wallerstein, 1997). Cuando sólo se estudia a los organismos fijos, se limita la posibilidad de comprender la complejidad en la dinámica de los investigadores y de sus juegos para la legitimación. Entender la implicación constructivista de la ciencia social es entender que es una construcción social de una construcción social (Bourdieu, 2001). Abordar el estudio de quienes investigan y lo que producen, es entrar en los terrenos de la reflexividad, la actitud de consciencia respecto a lo que se hace y cómo se hace. Para Bourdieu (2003) hay que tener una observación a la producción en Ciencias Sociales, en la consideración de que es una realidad construida, y debe hacerse desde la reflexividad que permite “objetivar al sujeto de la objetivación” (p. 138).

El término de reflexividad es discutido en muchas dimensiones del quehacer científico, sobre todo en la intención de fundamentar fenomenológicamente la Ciencia Social y a los que la estudian como parte de ésta. En un sentido teórico-metodológico, la reflexividad aporta una herramienta de consciencia sobre la construcción que se hace cuando se explica un acontecimiento social y sé es parte de ella al observarla, estudiarla y describirla.

Los investigadores de ciencias sociales son socialmente condicionados (aun cuando suene redundante), así como sus propios objetos y sujetos de estudio. Desde un análisis sociológico de la ciencia en El oficio del científico, Bourdieu (2001) expone que la reflexividad en la ciencia supone un ejercicio doble, que se puede sintetizar en que se trata de observar a aquellos que visualizan una realidad en la que se está, a lo que llama una reflexividad generalizada y cuya pretensión no es el desprestigio o la desacreditación, sino al contrario, el refuerzo y el control. Ya que, cuando se realiza una mirada al mundo social, no debe perderse la visión de sí mismo, buscando generar una sociología más consciente de sí misma. La reflexividad lleva a tomar una posición integradora de los otros, lo observado y el nosotros, los observadores.

Se propone a la reflexividad sociológica como una herramienta con visión autocrítica al servicio de la colectividad, para que, a su vez, entre en un proceso reflexivo (Ferreira, 2005). Se hace consciencia en las representaciones que se tienen de las acciones, considerando las implicaciones sobre las propias acciones, lo que lleva a nuevas representaciones que involucran cambio, novedad y dinamismo (Ferreira, 2005).

La reflexividad es el autoajuste en el quehacer científico, lo que también permite una ciencia activa “pues sólo mediante el conocimiento de nuestro conocimiento y la experimentación sobre nuestra experiencia podremos acceder a las realidades constitutivas del mundo” (Ferreira, 2005: p. 6). El conocimiento sobre lo que se hace en la producción de conocimiento tiene aportes en un nivel de reflexividad del trabajo en el campo científico estudiado, de esta manera se llega a la aspiración de la valoración de la práctica científica.

La mayor parte de los estudios sobre reflexividad abogan por un científico activo y consciente de su propio quehacer, pero poco se menciona sobre el trabajo de hacer diagnóstico y consciencia de los trabajos producidos, de los campos y comunidades, precisamente del intercambio comunicativo que da pie a la ciencia y como menciona Luhmann (1991) “la reflexividad se realiza, necesariamente, como comunicación de la comunicación” (p. 44).

La reflexividad se plantea como esa acción de abrir la posibilidad de que el estudioso explique en autoconciencia, desde dónde aborda su análisis. Giddens (1994) la plantea como una doble hermenéutica ya que la Ciencia Social se genera al reinsertarse en la realidad que describe. Dicha perspectiva se preocupa por hacer visibles las maneras de operar del investigador, abrir la caja negra de la investigación y de las teorías utilizadas. Generalmente esto ocurre en el mismo trabajo de investigación, el investigador del texto científico haciendo reflexividad, no siempre ocurre para un campo como tal.

La ciencia, los científicos y sus productos pueden ser objeto de estudio de la ciencia misma, pues al tener a sus productos como objeto de estudio se lleva a cabo un proceso de reflexividad respecto a su trabajo, es decir, cuando se detienen a pensar sobre su quehacer y se genera a partir de ello un discurso. Desde las aproximaciones sociológicas al fenómeno de la ciencia se debe tener conciencia de la significación que “los actores asignan a su entorno y a la trama de acciones que los involucra” (Páez y Savall, 2009: p. 4).

Bajo estos supuestos, la reflexividad permite a los investigadores tener consciencia de su propia producción, de las tendencias, de los retos y efectos de su producción o reproducción científica. Dando acceso a identificar lo dinámico y estructurado de cada campo, en función de sus sistemas de producción, en una especie de sociología de la producción de conocimiento desde esta reflexividad.

La práctica de la reflexividad ha llevado a modelos como el de Finlay & Gough (2003) en el que propone (1) el relato confesional sobre el actuar del investigador, (2) un examen de las interacciones, su dinámica con los otros participantes, (3) su análisis de los ciclos de reflexión y experiencia y (4) la crítica social, como la distinción de prácticas coercitivas en instituciones, preocupados por el desequilibrio de poder en ellas y (5) la deconstrucción de los discursos para identificar estatus con privilegios, el desenmascarar la retórica de la voz autorizada. El quinto elemento que menciona Finlay & Gough (2003) es útil para quien investiga a los investigadores, a fin de desenmarañar en la reflexión de los investigadores los halos de posiciones.

El conocimiento y reconocimiento de estos sistemas y disposiciones, permite comprender la configuración de un campo y los sistemas de relaciones que dan lugar a una dinámica, a una identidad y a una lógica de producción o reproducción. La reflexividad entonces es, ese esfuerzo que devela el quehacer científico para comprender las posiciones de los observadores, sobre todo en una ciencia social socialmente construida y que institucionaliza su construcción, la objetivación principal se da en las publicaciones.

Ya reconocida la importancia de una reflexividad para cualquier campo de conocimiento, vale la pena detenerse también en los entornos estructurales que configuran la producción de conocimiento; hay quienes postulan que las condiciones de la generación de conocimiento en los países de periferia o semiperiferia tienen un rezago que imposibilita hasta cierto punto su consolidación (Beigel, 2014).

3. La producción científica bajo la teorización centro y periferia

En la literatura respecto a la producción científica (Connell & Wood, 2002; Beigel, 2014; Hwang, 2008; Miller, 2014 y Warczok & Zarycki, 2014) se plantean por un lado los beneficios de la internacionalización de la producción científica, pero por otro la desigualdad que existe ante las precariedades de la producción en periferia.

Durante el siglo XX, la región que más atención atrajo y se convirtió en el centro de la red de deferencia científica es América del Norte, y la segunda región central de esta red es Europa occidental, mientras que otras regiones son consideradas periféricas (Schott 1998 en Hwang, 2008). La participación en redes mundiales de élite es posible, aunque tiende a reforzar los patrones centro-periferia.

Mendoza y Paravic (2006) clasifican la producción científica mundial en dos: la internacional (de centro) y la periférica. La primera, se integra por conocimientos que tienen un alto desarrollo científico e industrial, manteniendo en circulación publicaciones de prestigio mundial y dominan la difusión y el procesamiento de la información política (el mainstream científico) y la segunda, la periférica, integrada por la producción que se genera en países (según mencionan las autoras) en vías de desarrollo; con un registro de publicaciones con escaso valor internacional y que tienen complicado el acceso a los mercados mundiales de información.

Preocupa de manera significativa que el pensamiento y conocimiento que se genera en los países de periferia o semiperifernia quede en el aislamiento, incluso, porque sus temas y problemáticas de estudio pudieran ser más urgentes de atender, por su misma condición en la periferia y vulnerabilidad. En el Word Social Science Report (2016) de la UNESCO, se propone un mejor manejo de la ciencia para atender problemas globales de desigualdad, resulta interesante porque comprende la inequidad en la construcción de conocimientos, tanto por el tipo de conocimiento, por quiénes lo producen y en dónde, así como por la infraestructura para tener acceso a ellos (p. 274).

En ese sentido, observar los patrones de producción científica de semiperiferia permite comprender la dinámica que va configurando los campos de conocimiento, en su inclusión o exclusión a las grandes redes de producción.

Vessuri (1987) plantea que una revista científica implica un grado de sociabilidad entre sus suscritos, lo que implica satisfacer las necesidades culturales de integrantes, colaboradores y lectores. El autor señala que la colaboración entre científicos de un país de periferia posibilita el desarrollo de masas críticas en campos específicos, ya que contribuye a la creación de redes y colegios invisibles más autocentrados. Bajo este supuesto, en un sentido prescriptivo en el discurso de Vessuri, se dibuja la posibilidad de configurar fuerzas propias, con criterios autónomos que permitan un posicionamiento sin dependencias, y también ir generando significados propios de las regiones o países.

Beigel (2014) desde una crítica más estructural, señala que las publicaciones académicas son algunas de las áreas de circulación de ideas más inequitativas que existen. La autora también ubica las ciudades de periferia que se han consolidado como principales metrópolis académicas entre las que encuentra: México, San Pablo, Río de Janeiro, Buenos Aires y Santiago de Chile.

También Beigel (2014) señala que las principales bases de datos internacionales están dominadas por las editoriales y los indicadores bibliométricos han sido cada vez más utilizados para tomar decisiones de inversión pública. Hwang (2008) ya observaba que los actores científicos de la periferia están en desventaja, debido a que sus reivindicaciones de conocimiento, que son aprobadas por la comunidad científica internacional se rigen por un sistema autorreferencial (Hwang, 2008).

Así, las revistas posicionadas a nivel internacional, por su circulación e impacto parecen de mayor interés para los investigadores, sin embargo, esto limita una profesionalización de las revistas en países llamados de periferia o semiperiferia. Dicho fenómeno puede tener dos lecturas, en una primera, aquellos que publican a nivel internacional salen de la endogamia de producción y entran en una dinámica más competitiva, con mayor visualización, pueden ampliar su mercado de citación e intercambio intelectual y activan diálogos más complejos ante entornos distintos.

La segunda, es que no se institucionaliza la producción científica del propio país, así como la fuerza simbólica también mencionada. Esta situación, pareciera potenciar más a los más preparados y limitar a los menos preparados, es decir, los más preparados tienen capacidad para expandirse con la experiencia de las revistas internacionales, pero aquellos que aún no conocen o no están familiarizados a dicha práctica, incluso por cuestiones del idioma, se vuelcan a las publicaciones del país y a su vez, trabaja con los aparentemente menos preparados. En este sentido, Castillo y Carrtón (2010) plantean “la dificultad para difundir los estudios realizados al no disponer de revistas científicas que den cobertura difusora a las investigaciones. Eso ha posibilitado una inflación de conocimiento de revistas, principalmente norteamericanas, que cuentan con cobertura, apoyo y difusión de grandes grupos editoriales” (p. 209).

Al combinar el análisis de la dependencia con la reflexividad de Bourdieu, Beigel (2014) desarrolla un concepto relacional de dominio académico que considera la distribución desigual de las capacidades de investigación y de la reputación científica internacional, tratando de ir más allá del estereotipo clásico que compara centralidad con autonomía y por tanto, la falta de autonomía asume periferia. Esta posición de la autora, brinda un margen propicio para la exploración de las publicaciones que se pueden ubicar en la semiperiferia o periferia.

Desde la selección de publicaciones, exponerse a distintos foros, la colaboración con ciertos investigadores, la elección de una serie de argumentos sobre otros para sustentar ideas y realizar citas de unos autores frente a otros, permiten sostener la idea de que la ciencia es una construcción por su misma condición de organismo social. El proceso de validación, se construye por el consenso consolidado de aquellos que tienen el “monopolio” de la autoridad científica (Bourdieu, 2003). Dicho carácter se puede observar en los métodos de aceptación y rechazo, tanto en eventos académicos, como en los procesos de publicación y aprobaciones de grado. Si bien, dichos monopolios no pueden comprenderse de manera determinista, ya que como en toda acción social, hay actores e instituciones que pueden escapar de ellos, también, como más adelante planteará el estudio de Charle (2006) es en esa posibilidad en donde se da el horizonte de crecimiento científico; se debe tomar en cuenta que dicha monopolización da lugar a producciones de centro y periferia, lo que construye escenarios de tensión y desigualdad.
El autor concluye que la monopolización de recursos internacionales en el terreno científico, lleva a un estancamiento, como encontró en el caso francés estudiado. Y, por otro lado, la apertura internacional, caso alemán, mostró mayor productividad y creatividad en sus producciones. Por lo tanto, Charle (2006) afirma que el establecimiento de élites auto-elegidas y que abusan de su posición dominante tienden a desgastar el propósito de la ciencia: la creación y la innovación.
 
4. Tendencias de publicación sobre un objeto de estudio frontera: la comunicación política

Teóricos como Rodríguez (2013) y Fuentes (1995, 2010), proponen el término de objeto frontera, para objetos como el de la comunicación política, en el que confluye el conocimiento de otros y experimentan intercambios conceptuales intensos.

La cualidad multidisciplinar de estudiar la comunicación política hace que se desee analizar la configuración de este campo por su producción. Así, el estudioso del fenómeno está consciente de su efervescencia, lo que propicia un campo con características particulares; por tanto, la comunicación política, por su objeto de estudio, se presenta como un campo agitado, dinámico y en constantes reconfiguraciones (Martínez, 2007), sobre todo desde la última década, la necesidad de comunicar en tiempos tan cambiantes, de intercambios de información muy acelerados y formas de comunicación que desafían las prácticas establecidas, propiciando que sea un objeto de interés para muchos científicos sociales, y  para profesionales del área.

La comunicación política contempla un proceso complejo y en transformación constante, manifiesta el amplio horizonte de análisis que implica actualmente estudiar de manera integral y multidimensional los variados fenómenos de negociación en la esfera pública y su incidencia directa y transversal en la dinámica de las democracias contemporáneas. Del mismo modo, supone estructurar un marco interpretativo de carácter multidisciplinario que involucra en el diálogo, la deliberación y el consenso entre actores políticos y diferentes grupos ciudadanos a partir de los principios básicos de una democracia participativa (Cárdena, 2004). Igualmente, asume que las opiniones ciudadanas de una diversidad social y culturalmente compleja son fuentes de legitimidad y renovación permanente del poder (Grossi, 2004).

La comunicación política como objeto de estudio ha resultado relevante para la investigación social, en la que convergen, en menor o mayor medida, tanto la comunicación propiamente dicha, la psicología social, la sociología, la antropología, la ciencia política, el derecho, la economía política y la administración pública (Bouza, 2008).

Y aunque su importancia puede validarse a partir de los estrechos vínculos entre comunicación y política en distintos momentos de la historia, su sustentación académica tuvo sus cimientos en los estudios filosóficos, jurídicos, políticos y sociológicos de los siglos XVIII y XIX, se desarrolló con las investigaciones empíricas estadounidenses de la primera mitad del siglo XX y se fortaleció en las últimas décadas con los procesos de internacionalización del conocimiento a partir de distintas perspectivas de análisis. En ese sentido, la gran dispersión inicial, producto de variadas formas de interpretación de fenómenos y coyunturas [1], se ha visto superada en los últimos 30 años al manifestarse un amplio interés por el objeto de estudio que han influido en la formación de grupos académicos de distintos países de América Latina.

Entonces “la comprensión de un campo como el de la comunicación política se presenta interesante tanto por sus condiciones de objeto frontera, como por su estrecha relación con las condicionantes externas, al tener actores que en ocasiones fungen como juez y parte.” (Rodríguez-Estrada, 2015: p. 183).

Como señala Sanders (2009) la actividad de investigación en el campo de comunicación política ha sido abundante, hay esfuerzos internacionales de las principales revistas académicas especializadas como: Political Communication, Press and Politics, Political Marketing y Public Affairs.  Por su parte, Dahlgren (2004) señala que el campo de la comunicación política en general se ha distinguido por ser fragmentado y con insuficiente coherencia. El autor señala que los sistemas de comunicación política están en una transformación acelerada por lo que se requieren herramientas teóricas que puedan confrontar dichos cambios. (Dahlgren, 2004)

La manera en que se configura un campo de conocimiento tiene distintas aproximaciones, algunas subjetivadas por las interacciones de sus autores y las percepciones que de ello se generen, otras objetivadas que dan lugar a la representación escrita y la evidencia cognitiva del conocimiento en el campo (Bourdieu, 2001). Conocer más sobre la objetivación del campo científico de la comunicación política permite identificar tendencias en sus publicaciones y reconocer los atinos y desatinos en dicha configuración. La producción y el principio generador de pensamiento científico, como señalaba Bourdieu (2003), se convierte en una gramática, tanto histórica por su constreñimiento en juegos lingüísticos, como por poseer la forma que revisten las leyes universales del pensamiento.

Cuando se revisan las tendencias de publicación en las bases de datos como Scopus se puede observar una creciente tendencia en la producción del objeto de estudio, se observa un crecimiento en la Gráfica 1, que demuestra que ha sido significativamente más fuerte en las últimas dos décadas (ver Tabla 1), tan sólo la producción de 2006 a 2016 con un 68.46% de producción, triplica la producción respecto a la década anterior.

Tabla 1. Cantidad de publicaciones en Scopus de comunicación política por década


Década

Publicaciones

%

2016-2006

11.711

68.46

2005-1995

3.414

19.96

1994-1984

1.465

8.56

1983-1973 [2]

517

3.02

total

17107

100

Fuente: elaboración propia con datos de Scopus al poner el concepto “political communication” el 1 de diciembre de 2016.

La Gráfica 1 también muestra el incremento que se ha dado en las publicaciones con el paso del tiempo, manteniendo una tendencia exponencial, eso también consta el crecimiento institucional del campo a nivel internacional, que involucra a Universidades, revistas, investigadores y procesos para incrementar la publicación, incluso la popularidad del objeto de estudio.

Gráfica 1. Publicaciones de comunicación política de 1960-2016 en Scopus

g1

Fuente: Creación propia con las bases de datos de Scopus, con la palabra clave “political communication” el 1 de diciembre de 2016.

Conviene observar cómo se comporta esa producción en un país semiperiférico como México que, a pesar de su baja productividad absoluta de acuerdo a los datos de WoS y SCOPUS de América Latina, sigue siendo el de mayor relevancia relativa en la región después de Brasil.

En la Tabla 2 se puede observar que la tendencia de publicaciones por países, tanto en Scopus como en WoS, es muy similar en cuanto a las proporciones. En la región Iberoamericana destaca España con una posición entre la 6 y 7 del ranking de producción mundial y Brasil entre la posición 12 y 17. Debajo de estos dos países, que aún se pueden considerar lejanos de los centros de producción mundial, se puede ubicar a México en las posiciones 28 y 31 del ranking.

A partir de ello se puede ver a México como uno de los países de semiperiferia y con una producción en el mismo sentido, corresponde a un 0.5% (entre 47 y 89 publicaciones) y el país más cercano Brasil, tiene el doble de porcentaje (1.47%) y el triple de producción (entre 116 y 253 publicaciones).

Fuentes (1998) establece que hay tres dimensiones contextuales para analizar la estructuración del campo de la investigación académica de la comunicación en el país: la cognoscitiva, la sociocultural y la institucional. En la primera, el autor postula que se deben considerar los factores y procesos de cambio que afectan la producción, reproducción y circulación del conocimiento, en la dimensión sociocultural considera factores y procesos que actúan en los sistemas de relación con las estructuras culturales, políticas y económicas, sujetas a transformaciones de amplio alcance y en la institucional, refiere a los cambios en que confluyen factores cognoscitivos y socioculturales (Fuentes, 1998, p.36).

El autor narra que estas conformaciones estructurales influyen en la formación y conformación de habitus, la profesionalización y la institucionalización, tanto social como cognoscitiva, la especialización de la producción, la legitimación social, la asimilación de sentido y en la sustentabilidad del mismo campo, a la cual refiere como auto-reproducción del campo. Estos aspectos se ven afectados por la manera en que está organizado el conocimiento y su transmisión.

Tabla 2. Producción de publicaciones de comunicación política (political communication) en SCOPUS y WOS. [3] (1930-2016)

SCOPUS

publicaciones

% de 17.235

Rank

WOS

publicaciones

% de 8.075

Rank

EU

5.408

31.38

1

EU

3.088

38.24

1

España

475

8.78

6

España

298

3.69

7

Brasil

253

1.47

12

Brasil

116

1.43

17

México

89

0.52

31

México

47

0.58

28

Chile

55

0.32

43

Chile

46

0.57

30

Argentina

55

0.32

42

Argentina

33

0.40

39

Colombia

45

0.26

45

Colombia

24

0.29

44

Venezuela

22

0.13

52

Venezuela

8

0.09

58

Fuente: recopilado de Scopus y WoS el 28 de noviembre de 2016.

Conocer las formas de transmisión del conocimiento puede ser un buen indicador para adentrarse al diseño académico y a las reglas del juego de la producción científica. Bajo esta premisa, y con el objetivo de explorar ciertos rasgos de productividad del campo mexicano de la comunicación política relativos a su calidad y alineación disciplinar, se presentan los resultados del trabajo bibliométrico en publicaciones del mismo; aunque se trata de datos escuetos, estos pudieran constituir la base para investigaciones descriptivas de mayor alcance.

5. Metodología

Para el análisis de las publicaciones se realizó la sistematización documental de los escritos de 1970 al 2012 [4]. Para el análisis de las publicaciones, la primera estrategia consistió en la búsqueda general de textos relacionados con la comunicación política en México, se hizo una exploración electrónica. Las plataformas electrónicas para obtener los textos fueron el Centro de Documentación en Ciencias de la Comunicación (CCDOC) del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (www.ccdoc.iteso.mx) y en la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal (REDALYC), de la Universidad Autónoma del Estado de México (www.redalyc.org), la base de datos brasileña Scientific Electronic Library Online (Scielo) (www.scielo.org) y Scopus (www.scopus.com). Se parte del criterio de que los artículos obtenidos de estas bases de datos tienen más posibilidades de difusión y divulgación por su comunicabilidad electrónica y acceso gratuito (excepto Scopus, que sólo reportó 3 artículos en inglés).

En el campo de búsqueda, se introdujeron los conceptos: comunicación política, comunicación y democracia, comunicación y gobierno, opinión pública, medios y política, medios y democracia, medios y gobierno [5], y otros conceptos similares que generaron el corpus de 202 documentos.

De los textos encontrados, la mayor parte son artículos científicos arbitrados y algunos otros textos (ver tabla 3). En los estudios del área de Ciencias Sociales las pautas de publicación siguen teniendo como parte de la cultura de publicación al libro (Zincke, 2012), es por ello que también se incluyeron en la primera revisión.

Se elaboró una base de datos de publicaciones con los siguientes campos: nombre del investigador/autor (primer nombre que aparece en el artículo), coautor 1 (segundo nombre que aparezca en el artículo) y coautor 2 (tercer nombre que aparece en el artículo), título de la publicación y datos de la revista o libro. Otros datos se generaron a partir de las revistas en que se publicaron los artículos y de éstas se investigó el tipo de revista a partir de lo que reporta el catálogo de Latindex, a fin de conocer el lugar de origen de las revistas y el tipo de publicación.

El estudio a partir de la bibliometría permite observar fronteras disciplinares en campos como el de la comunicación, que, de acuerdo con Fuentes (1996, 2010), tiene fronteras borrosas tanto en temas como en objetos de estudio. En ese sentido, la investigación tiende a ser pluridisciplinaria por la interacción entre dos o más disciplinas diferentes, que puede darse por la comunicación de ideas o hasta por la integración de conceptos directrices, metodologías, procedimientos, epistemología, terminología, datos y organización de la investigación. Conceptos que ayudan a dimensionar lo que el análisis del campo científico de la comunicación puede arrojar.

La distribución de los textos se puede observar en la tabla 3, en donde el 51.01% de los documentos localizados responden a la dinámica más posicionada en el mundo de la producción científica, artículos arbitrados, lo que permite centrarse en las características de su producción. De ahí sigue la producción en capítulos de libros con un 18.69% y las publicaciones no arbitradas con un 13.64%.

Tabla 3. Cantidad de artículos y publicaciones en libros recopilados


 Publicaciones

Cantidad

Porcentaje

Artículos arbitrados e indexados

104

51.01

Capítulos en libros

37

18.69

Publicaciones no arbitradas

28

13.64

Fuente no identificada

27

13.64

Tesis (maestría o doctorado)

6

3.03

Total

202

100.00

Fuente: Elaboración propia a partir del material recabado.

Dado que la mayor producción se encuentra en los artículos arbitrados, se realiza un análisis exploratorio sobre las características de las publicaciones en función de las revistas en que se ubican.

6. Resultados

En un estudio de 2016, en donde se exploran las tendencias de publicación [6] de comunicación en México entre el 2000 y el 2011, Portillo (2016) encontró que los estudios de Comunicación Política, para la región centro, son de los más prolíficos del área, ubicando 235 textos, después de aquellos que abordan discurso, semiótica y lenguaje (284) y de TICS e internet (242). En la región noreste y sur sureste se ubicó en primer lugar la producción de textos de comunicación política con 20 y 18 documentos respectivamente. Esta tendencia nacional remarca la importancia de este campo en un país con tantas coyunturas políticas y con un fenómeno de comunicación política efervescente.

En la Tabla 4 se puede observar la distribución de los artículos en las distintas revistas, de los 104 artículos reunidos para el análisis, se observa que hay una tendencia a la profesionalización de las publicaciones, ya que el 80.77% de los documentos entraron en procesos de arbitraje más rigurosos en sus procesos de dictaminación, para revistas arbitradas e indexadas, mientras que el 19.23% se realizó en publicaciones que, aunque tienen un proceso de arbitraje, pero no están indexadas. Y aunque, se ve una transición a la sofisticación, sigue dominando con un 41.35% la publicación en revistas que sólo son arbitradas, mientras que el 39.42% son indexadas. Lo que parece mostrar que algunas de las publicaciones en temáticas de la región estuvieran en transición hacia construcciones científicas con mayor rigor. Además, la mayor concentración de publicaciones (12) se ubicó en la revista Comunicación y Sociedad, seguida por la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales (10); ambas revistas Indexadas y producidas por prestigiosas Universidades del país. Lo que también permite identificar que hay una intención de producir en las mejores publicaciones del país.

Tabla 4. Revistas en las que se publica sobre Comunicación Política


Revista

*Publicación con proceso de arbitraje

Revista Arbitrada

Revista Indexada

Área de conocimiento principal

País

Comunicación y Sociedad

 

 

12

Comunicación

México

Convergencia

 

 

3

Ciencia política y Admón. Pública y Ciencias Sociales (CS)

México

Gestión y Política Pública

 

 

2

Ciencias Políticas

México

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales

 

 

10

Ciencia política y Administración Pública
CS, Humanidades y Sociología

México

Nueva política

 

 

2

 Ciencia política y Administración Pública

México

Espiral

 

 

4

CS, Humanidades y Sociología

México

Polis

 

 

2

CS, Humanidades, Psicología y Sociología

México

Global Media Journal

 

3

 

Comunicación

México

El Cotidiano

 

7

 

Sociología

México

Comunicar

 

 

1

Educación y Comunicación

España

Espacios Públicos

 

4

 

Ciencia Política y Administración Pública, Comunicación y Educación

México

Liminar

 

1

 

CS y Humanidades

México

América Latina, hoy

 

3

 

Ciencia política y Administración Pública

España

Versión estudios de comunicación y política UAM

 

4

 

Comunicación y CS

México

Razón y palabra

 

3

 

Comunicación

México

Renglones

 

2

 

CS y Humanidades

México

Revista Latina de Comunicación Social

 

2

 

Comunicación

España

Oficios Terrestres

 

2

 

Comunicación

Argentina

Chasqui

5

 

 

Comunicación

Ecuador

**Anuarios CONEICC

14

 

 

Comunicación

México

Andamios

 

 

1

CS y Humanidades

México

Cuadernos de Comunicación y Prácticas Sociales

 

2

 

Comunicación

México

Estudios del tercer mundo

1

 

 

CS, Humanidades y Relaciones Internacionales

México

Imaginaria

 

1

 

Cultura

Ecuador

Nóesis. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades

 

1

 

CS y Humanidades

México

Quórum Académico

 

 

2

Ciencias de la Comunicación e información

Venezuela

Pangea: revista de la Red Académica Iberoamericana de Comunicación

 

1

 

CS

España

Revista Argentina de Comunicación

 

1

 

Comunicación

Argentina

Revista del Centro de Estudios Educativos

 

1

 

Educación

México

Revista Iberoamericana de Comunicación

 

4

 

Comunicación

México

Revista Mexicana de Opinión Pública

 

1

 

Ciencia Política y Administración Pública

México

Revista de Sociología e Politica

 

 

1

Sociología y Ciencias Políticas

Brasil

Political Communication

 

 

1

Comunicación Política

Reino Unido

 Total=104

20

43

41

 

 

Porcentaje

19.23

41.35

39.42

 

 

*La publicación con arbitraje se refiere a que pasa por un proceso de evaluación por pares, pero presenta menor rigor que la revista arbitrada.
**Aunque los anuarios de CONEICC no funcionan igual que una revista, pasan por un proceso de arbitraje entre pares.

Fuente: Elaboración propia con datos de Latindex.

Latindex [7] ofrece una clasificación de revistas en función de las áreas que abordan en sus escritos, tomando en cuenta las revistas en las que se localizaron las publicaciones analizadas, se pudieron clasificar en función de su adscripción disciplinar, aunque cabe señalar que la clasificación pudiera ser poco atinada por ciertos problemas de agrupamiento lógico, ya que por ejemplo, se considera que Humanidades y Ciencias Sociales son campos más amplios de los que se desprenden las otras áreas señaladas como Comunicación y Psicología, sin embargo se utilizó de esa manera con la finalidad de establecer una estandarización.

La Tabla 5 permite observar la pluridisciplinariedad a la que hacía referencia Fuentes (1995), aunque no se puede saber si es por decisión o por carencia, es decir, si existieran más revistas de comunicación política como tal, probablemente se publicaría más en ellas, pero al no ser de esa manera, se manifiesta una flexibilidad disciplinar, tanto para quien publica, como para quien acepta la publicación. Por un lado, los autores tenderán a ajustar sus publicaciones a los criterios disciplinares de las revistas y estas deberán contemplar cierta flexibilidad para la aceptación de una variación de temáticas, no necesariamente tan restrictivas a una disciplina.

En la Tabla 5, se observa que el 28.57% de los documentos de comunicación política se publica, según la clasificación de Latindex, en las revistas de comunicación, y en segundo lugar (22.45%) las clasificadas en Ciencias Sociales; lo que llama la atención es que, aquellas de Ciencias Políticas, que se pensarían más cercanas temáticamente sólo tienen un 12.24%, debajo de las de Humanidades con un 16.33%.

Campos como el de la comunicación se mueven fácilmente entre cierto eclecticismo multidisciplinario y teórico (Alsina & Jimenez, 2010). Pero también los autores señalan que dicha condición tiene un costo, se percibe cierto desorden que genera desconfianza en miembros de otras comunidades científicas. Un campo disciplinar existe también por la diferenciación con otros, incluso se construye por ello.

De acuerdo con los autores, una disciplina progresa mucho más fácil y rápidamente por la discusión entre los miembros de la comunidad epistémica (Alsina & Jimenez, 2010). En el caso de la comunicación política entonces pareciera que la falta de consenso teórico y metodológico pareciera dificultar su avance.

Tabla 5. Clasificación de revistas, según Latindex

Revista

Com

CP y AP

CS

Hum

Psi

Soc

Edu

Cul

RI

Comunicación y Sociedad

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Convergencia

 

*

*

 

 

 

 

 

 

Gestión y Política Pública

 

*

*

*

 

*

 

 

 

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nueva política

 

*

 

 

 

 

 

 

 

Espiral

 

 

*

*

 

*

 

 

 

Polis

 

 

*

*

*

*

 

 

 

Global Media Journal

*

 

 

 

 

 

 

 

 

El Cotidiano

 

 

 

 

 

*

 

 

 

Comunicar

*

 

 

 

 

 

*

 

 

Espacios Públicos

*

*

 

 

 

 

*

 

 

Liminar

 

 

*

*

 

 

 

 

 

América Latina hoy

 

*

 

 

 

 

 

 

 

Versión estudios de comunicación y política UAM

*

 

*

 

 

 

 

 

 

Razón y palabra

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Renglones

 

 

*

*

 

 

 

 

 

Revista Latina de Comunicación Social

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Oficios Terrestres

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Chasqui

*

 

 

 

 

 

 

 

 

**Anuarios CONEICC

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Andamios

 

 

*

*

 

 

 

 

 

Cuadernos de Comunicación y Prácticas Sociales

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Estudios del tercer mundo

 

 

*

*

 

 

 

 

*

Imaginaria

 

 

 

 

 

 

 

*

 

Nóesis. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades

 

 

*

*

 

 

 

 

 

Quórum Académico

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Pangea: revista de la Red Académica Iberoamericana de Comunicación

 

 

*

 

 

 

 

 

 

Revista Argentina de Comunicación

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Revista del Centro de Estudios Educativos

 

 

 

 

 

 

*

 

 

Revista Iberoamericana de Comunicación

*

 

 

 

 

 

 

 

 

Revista Mexicana de Opinión Pública

 

*

 

 

 

 

 

 

 

[8] Revista de Sociología e Politica

 

 

 

 

 

*

 

 

 

Political Communication

*

 

 

 

 

 

 

 

 

 *Total

15

6

11

8

1

4

3

1

1

Porcentaje

28.57

12.24

22.45

16.33

2.04

8.16

6.12

2.04

2.04

Revista

Com

CP y AP

CS

Hum

Psi

Soc

Edu

Cul

RI

Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos consultadas.

*Los totales no reportan la cantidad de artículos sino la cantidad de revistas que se ubica en esa clasificación disciplinar.

En términos de internacionalización (Tabla 6), se observa que Iberoamérica sigue una tendencia similar a la que se presenta en Scopus y WoS (Tabla 2), respecto a publicaciones sobre comunicación política, en este caso en México. España de acuerdo con la Tabla 6 tiene el porcentaje más alto von un 6.73% después de México con un 80.77%, esto llama la atención si consideramos que podría ser de mayor interés publicar en países similares, ya que puede ser que los esquemas de problemas de comunicación política tengan más similitudes en la región latinoamericana  que  frente a un país como España, aunque, probablemente un país de centro (aunque no necesariamente con producción de centro) aporte mayores credenciales de internacionalización, necesarias para ciertas certificaciones académicas. Por tanto, se observa una producción endogámica. También esto responde a criterios de pertinencia, ya que puede ser que se generen comunidades semánticas, en donde tiene más sentido publicar en ciertas revistas por cuestiones incluso de tipo ideológico.

Tabla 6. Tipo de revista y país en que se publica

 

México

España

Venezuela

Argentina

Ecuador

Reino Unido

Brasil

 

Totales

Indexada

36

1

2

0

0

1

1

 

41

Arbitrada

33

6

0

3

1

0

0

 

39

Publicación arbitrada

15

0

0

0

5

0

0

 

20

Total

84

7

2

3

6

1

1

 

104

Porcentaje

80.77

6.73

1.92

2.88

5.77

0.96

0.96

 

100

Fuente: Elaboración propia a partir de las bases de datos consultadas.

7. Discusión y conclusiones

Una de las mayores preocupaciones en los objetos de estudio de las Ciencias Sociales es la desigualidad social y económica, como se menciona previamente, la producción científica tampoco queda exenta de una dinámica desigual, existen centros de producción científica con un proceso casi industrial para su generación como es el caso norteamericano, lo que incluso podría activar también ciertas prácticas monopólicas en el conocimiento. Por su parte, la región Iberoamericana sigue distante de pertenecer a los centros de producción de conocimiento en comunicación política, tan solo España tiene apenas un 10% de artículos científicos respecto a Estados Unidos (Tabla 2).

Como Alsina & Jimenez (2010) mencionan, tal vez sea cierto que la creatividad puede ocurrir en situaciones de pobreza o carencia, pero consideran que la creatividad se produce más fácilmente entre aquellos individuos que están bien situados en las redes intelectuales lo que les permite divulgar sus contribuciones y seguir creando. En ese mismo sentido, argumentan que la vida de un investigador es una sucesión de interacciones dentro de las redes en que él o ella participan. Así, en la vida de cualquier investigador, los rituales de interacción son inevitables, por ejemplo, para defender una tesis de doctorado o participar en convenciones. En los rituales de interacción, el individuo gradualmente constituye su capital cultural y como él o ella tiene éxito en los diferentes rituales de interacción […]  y también su capital científico. (p. 284)

Se puede observar que la producción en el caso de la semiperiferia mexicana pareciera tener un comportamiento endogámico, pero con miras a profesionalizarse y por tanto a largo plazo internacionalizarse. Esto a partir de seguir las prácticas de la producción científica de centro, por un lado, los investigadores parecieran tener más intención de publicar en un país de centro, pero de habla hispana, probablemente con la intención de tener mayor visibilidad; por el otro lado, aunque pareciera que las publicaciones buscan alcanzar la indexación que las haga más competitivas con el paso del tiempo, este proceso sigue en espera.

Cuando se observa todo el panorama de producción científica de un objeto frontera como el de la comunicación política, se puede ver que, en términos de reflexividad, la ciencia que se construye desde los mismos esquemas tímidos y poco estructurados; si bien puede ir evolucionando por el impulso que se está dando a nivel internacional al estudio del objeto frontera; parece restringido, con una inercia que se presenta como insegura en la producción y con poco interés a internacionalizarse. No es fácil brindar una conclusión certera en este sentido, pues resulta complejo asignar una postura a partir de los datos disponibles, sin embargo, sí se brindan pautas para seguir el estudio, y al mismo tiempo posibilitar la cuestión de que existe desigualdad tanto en los records de producción como en las prácticas profesionalizantes, de infraestructura y posiblemente de capital económico. Las implicaciones que se señalaron al inicio del texto, indican que resulta significativo que los contextos de países de periferia y semiperiferia sea contemplados en el panorama de la producción científica mundial. Por otro lado, la producción de conocimiento y el posicionamiento incluso idiomático es otro debate que debe generarse para posicionar visiones y la autonomía de otras aproximaciones, sin poner en riesgo el rigor y la sofisticación científica. 

Por otro lado, la personalidad de las producciones también responde a los recursos disponibles, en el caso de la comunicación política, se observa una producción alta en Humanidades lo que da cuenta de un paradigma sobre todo de tipo interpretativista que empirisista para el caso estudiado (México), que no parece seguir la tendencia en España, por ejemplo (Martínez, 2007) indica que en su país predomina la producción con base empirista.

Para poder comprender mejor lo anterior, después de un estudio exploratorio como el que se presentó, se propone generar líneas de investigación que tengan como directriz la contemplación reflexiva, tal como se ha hecho en otros países de habla hispana como Argentina (Beigel, 2004; Murmis, 2005), Chile (Ramos Zincke, 2012)  y España (Martínez, 2007), que para ciencias sociales, ciencias políticas y comunicación, han generado análisis tanto de la circulación de las producciones científicas, como del tipo de contenidos que presentan. En ese sentido, en un país de semiperiferia como México ha faltado analizar la naturaleza de las publicaciones en comunicación política. Se considera que un proceso de reflexividad activa, ya que resulta relevante conocer cómo se está generando la realidad social construida desde la ciencia, y tratar de posicionarla a partir del conocimiento de sus fortalezas y atendiendo a sus debilidades.

Derivado de esta exploración se sugiere que se realicen estudios como el de Ramos Zincke (2005) que presentan un acercamiento al modo en que se construyen las publicaciones, su paradigma predominante y la manera en que se da el acercamiento teórico-metodológico. De esta forma, se puede conocer más sobre el estado actual de la producción en comunicación política, qué temas se están sobrevalorando y qué está quedando fuera del análisis y de la observación. También se propondría cierta estandarización para la medición, a fin de lograr análisis comparativos por países.

En la región, esa situación ha desatado observaciones y señalamientos, incluso en la producción de los propios buscadores al estilo de Redalyc y Scielo, sin embargo, la dinámica de producción dista mucho de los modelos de centro. En cuanto a disponibilidad para la circulación del conocimiento, podría decirse que los open source, la mayoría de las publicaciones de periferia, tienen la ventaja de circular más entre los colegas de habla hispana, sin embargo, resulta relevante el diálogo con colegas con diferentes idiomas, pero eso no sólo implica a países con producción científica de centro.

Si bien, podemos mencionar las ventajas que se tienen de una ciencia no tan especializada, con revistas de cada subcampo, y que la flexibilidad en ese sentido podría acercarse más a los fines de una ciencia que buscar romper paradigmas, más que perpetuarlos; resulta relevante observar que la infraestructura también condiciona ciertos círculos poco virtuosos, en donde las condiciones estanquen la posibilidad sobre todo de diálogos más sofisticados y abiertos a los especialistas de la comunicación política en el mundo. El fenómeno de la comunicación política como tal cada día se vuelve de mayor relevancia, observamos que la opinión pública está teniendo más injerencia que probablemente en otros tiempos, los plebiscitos, las manifestaciones y la participación en redes sociales está configurando nuevos modelos de interacción con particularidades, el ritmo es acelerado y el fenómeno no es restrictivo de unos países u otros. Más que nunca resulta relevante tener una circulación científica dialógica, conectada y que trascienda problemas de infraestructura y producción industrializada.

Considerando las publicaciones en comunicación política a nivel mundial, vale la pena observar las tendencias nacionales y regionales, para dar cuenta de aquello sobre lo que se estudia con recurrencia y aquello que queda relegado en términos teóricos como metodológicos y a qué pudiera responder. Por ejemplo, en los estudios norteamericanos hay producción desde la psicología política que incluyen metodologías como el experimento y que dichos resultados se vuelven un recurso para otros de comunicación política relativos a comportamientos o efectos, mientras que en México no se suele explorar de esa manera o no se establece una comunicación con psicología para tales fines.

Un desafío metodológico adicional en este tipo de investigaciones es la cualidad deslocalizada de la producción científica, un rasgo problemático para cualquier análisis de la producción global contemporánea. Con grupos de investigación cada vez más multinacionales y horizontales, dónde juzgar la pertenencia nacional de una publicación cuando su factura teórica proviene de un país determinado, su operación metodológica de otro, y su publicación de un tercero. En ese sentido es necesario replantearse las categorías endógeno y exógeno, por ejemplo, pues cada vez más la distinción de origen resulta difusa frente a esta división internacional del trabajo científico.

Realizar estas aproximaciones en la región también permite identificar lo dinámico y estructurado de cada campo en función de sus sistemas de producción, en una especie de sociología de la producción de conocimiento desde esta reflexividad.

7. Notas

[1] Algunos autores entendieron la comunicación como una forma de estudiar el fenómeno político como un constructo ideológico y social (desde Lazarsfeld, Laswell y Campbell).

[2]  De 1972 a 1928 se registra una producción menor en Scopus, tan sólo en esos 44 años sólo están registradas 118 publicaciones.

[3] En la tabla se incluye al primer lugar en producción mundial: Estados Unidos, ya que sirve para mostrar un país que tiene producción de centro, frente a países latinoamericanos con producción de periferia.

[4] El proceso de análisis es parte de lo que se realizó para la tesis doctoral de uno de los autores en (Rodríguez-Estrada, 2015).

[5] Los mismos conceptos se usaron en inglés para Scopus.

[6]  En textos tanto digitales como en papel.

[7] Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal http://www.latindex.unam.mx/latindex/inicio

[8] Las revistas Political communication y la de Sociologia e Politica son revistas internacionales con producción de comunicación política en México, una de Reino Unido y otra de Brasil, localizadas por Scopus dentro del mismo rango de fechas 1970-2012.

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CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO EN BIBLIOGRAFÍAS – HOW TO CITE THIS ARTICLE IN BIBLIOGRAPHIES / REFERENCES:

A Rodríguez-Estrada, JA Meyer, M Echeverría Victoria (2017): “La tensión centro-periferia en la producción del campo de la comunicación política. El caso mexicano”. Revista Latina de Comunicación Social, 72, pp. 453 a 474.
http://www.revistalatinacs.org/072paper/1174/24es.html
DOI: 10.4185/RLCS-2017-1174

- En el interior de un texto:
… A Rodríguez-Estrada, JA Meyer, M Echeverría Victoria (2017: 453 a 474)…
o
… A Rodríguez-Estrada et al, 2017 (453 a 474)…

 

Artículo recibido el 27 de enero de 2017. Aceptado el 16 de abril.
Publicado el 20 de abril de 2017

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