Revista Latina

Reseñas de libros - 2015

Claves para repensar y desmontar las distopías

Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo.

Autor: Manuel Chaparro Escudero

Ediciones desde abajo, (Bogotá, Colombia) 2015


Reseña de J. Ignacio “Iñaki” Chaves G. Sociólogo – comunicador (http://paterasalsur.blogspot.com/) Docente investigador Universidad Santo Tomás

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Presentado en Bogotá el libro de Claves para repensar los medios y el mundo que habitamos. La distopía del desarrollo de Manuel Chaparro, periodista, doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga.

En estos tiempos dictatorialmente neoliberales, mediatizados y virtuales, es de agradecer la aparición de libros como Claves para… que, con un lenguaje cercano y entendible, nos invita a reflexionar sobre los medios, mal llamados de comunicación, y comprender el mundo que habitamos para intentar desmontar las distopías del desarrollo.

El autor nos presenta códigos y sentidos, hodiernos y pretéritos, para poder descifrar las realidades que nos circundan y las comunicaciones que nos las presentan. El texto es una propuesta para practicar la auténtica comunicación, aquella que se plantea desde la escucha, la participación y el diálogo. Chaparro pone a dialogar múltiples claves para que comprendamos el contexto actual y podamos decidir para dónde queremos ir sabiendo lo que ello supone.

Nos plantea criterios y argumentos para, desde una perspectiva crítica,tener la capacidad de pensar los medios para así“desnudar” algunas de las falacias que nos han estado vendiendo sobre su propia información y sobre el supuestamente maravilloso desarrollo occidental.

La educación que hemos recibido y la información de que hemos dispuesto se han encargado, desde finales de la segunda guerra mundial, de vestir y desvestir al “santo”, a los numerosos santos que nos han gobernado, según los intereses del poder político, militar, financiero y, ahora, mediático. A partir de una embaucadora comunicación y de un quimérico desarrollo nos han mostrado un mundo falso en el que una privilegiada minoría vive, despilfarra, explota y excluye mientras la gran mayoría malvive.

En las casi trescientas páginas del libro, Chaparro nos habla de todo eso, de las distopías engañosas que nos han hecho perder de vista esa utopía tan necesaria para caminar hacia el horizonte. Dará que hablar porque sus planteamientos critican lo que a muchos no les interesa que se diga, porque mueve el piso bajo la fe del dinero, porque no se casa con lo establecido y porque pone en duda la información de los medios y la formación académica.

No cree en lo “desarrollado” de este “desarrollo”, prefiere volver a lo comunitario, a la Tierra, a las tradiciones y los ancestros, poniendo en valor lo que han supuesto desde siempre para nuestro crecimiento comoseres humanos. Demandando lo original, lo identitario y lo “auténtico”; desde el respeto, apelando al reconocimiento de las otredades y las diferencias y al derecho a la soberanía popular. Reclama la recuperación de la memoria y la capacidad para decidir libremente, poniendo la ética del ser humano y el nosotros por encima del yo y del consumismo y los beneficios empresariales.

Manuel se enfrenta a la comunicación, a los medios y al desarrollo sin esas lentes de mira estrecha a través de las cuales todo lo que no sea occidental, masculino, blanco y judeo-cristiano no tiene valor y se tilda de “subdesarrollado”. Su trabajo abandona el etnocentrismo y el “ombliguismo” para escuchar y mirar con una mente más abierta e incluyente.Se acerca a experiencias y vivencias que persiguen esa utopía tan necesaria para vivir y pensar, pretendiendo darle un lugar a lo utópico frente a las distopías que nos ofrecen cada día.

Derribar creencias asumidas durante años y años no es fácil. Pero creemos que merece la pena intentarlo y con este texto podemos recuperar viejas armas empolvadas, como el Informe MacBride, y empuñar otras nuevas, como ¡Indignaos! o Última llamada, para lograr la justicia social, para recuperarla en dónde se perdió y para instaurarla donde nunca llegó.

Algo que se debería enseñar en todas las facultades universitarias, ya sean de información, de periodismo o de comunicación. Una invitación más que recomendable para estudiantes, docentes y sociedad civil en general para que repensemos y, posteriormente, digamos y hagamos distinto. Porque necesitamos transformarnos primero para poder después transformar este mundo que habitamos.

Para Omar Rincón, que escribe su “Crónicas del nuevo mundo” como presentación del libro, éste es “un viaje por el pensamiento solemne desde la experiencia de las prácticas quilomberas, jodederas, mamadoras de gallo que son las que practican la gente del común para sobrevivir con dignidad e imaginación a este mundo (…). Escuchar… para poder criticar y transformar.”

En palabras del autor “Es urgente y necesario examinar significantes y significados para evaluar la verdadera dimensión de lo que hoy llamamos desarrollo y de los valores que debemos reconocer en la comunicación como motor de una acción encaminada a construir sociedades verdaderamente felices y democráticas.”

Y yo pienso que el libro nos permitirá entender que “Tras años y años de ponerle disfraces al “santo”, según soplaran los beneficios y utilidades de los poderes financieros y mediáticos, de travestir el desarrollo según sus intereses y de enredarnos con “su” comunicación, las narraciones que nos cuenta Chaparro nos servirán para romper todos esos disfraces; para empezar a tumbar las distopías y volver a soñar con las utopías.”