Revista Latina

Reseñas de libros - 2013

La infografía digital o el relato de muchas maneras

 


Infografia Digital. La Visualización sintética.José Luis Valero Sancho (2012).

Barcelona, Editorial Bosch, S.A.
ISBN: 978-84-9790-949-5


La metáfora del puente típico del medioevo que con su construcción en arcos propicia que la comunicación fluya entre un lado y el otro, es la propuesta que nos hace el Dr. José Luis Valero Sancho con este libro que aumenta el acervo cultural de uno de los temas más importantes en materia informativa en el siglo XXI, la infografía.

Y es que debido a la mínima oferta de textos académicos que aporten a su estudio, se hace necesario hoy estudiarla, dadas sus enormes posibilidades visualespara unos intérpretes que son considerados los más cercanos a la exploración de la imagen en toda la historia de la humanidad, gracias a que el cerebro, sin duda, se ha superespecializado en materia de análisis de información visual y por tanto tiene una enorme capacidad de adquisición de conocimiento.

p

“A menudo la neurociencia considera que el cerebro visual del ser humano tiene como objetivo la adquisición de conocimiento y la mejora del que se dispone. El ser humano aprende por lo visual la escritura, puesto que se desarrolló una forma de tecnología que permitía los libros literales y con ella ha evolucionado. Pero, a pesar del desprestigio icónico tradicional, tiene gran capacidad de generar estímulos visuales que contrastan la naturaleza de las cosas. Mirar o ver cosas e imaginar es muy potente y quizá sea más importante que leer e imaginar.” (p: 16)

El libro que propone de una manera muy inteligente la infografía como información de síntesis explora los modelos sintéticos que se proponen desde la historia, lo que le lleva a destacar dos propiedades del lenguaje de síntesis: su utilidad documental y su visualidad estética. Y es que son muchos los periodistas, infógrafos e intérpretes en general que llaman la atención sobre las propuestas de algunos medios de comunicación en materia de infografía como ejercicios de síntesis elaborados para “lectores inteligentes”, es decir propuestas muy bellas estéticamente, pero poco comprensibles en su apuesta informativa para el usuario final, el intérprete.

“La densidad de información también está relacionada a su vez con la claridad o abigarramiento de mensajes diversos en una misma infografía.Se suele caer en la contradicción comunicativa de que el infógrafo emplea muchos recursos para que se muestre un gran trabajo, muy dotado de elementosvisuales, sin tener en cuenta que al intérprete se le agobia con tantadocumentación, que suele presentarse con cierto desorden y sin un hilo conductorque permita su fácil interpretación.” (P: 46)

Pero el texto no se queda en el análisis de la infografía impresa, sino que explora otras formas propias de los medios de comunicación del siglo XXI en esta vía,que han alcanzadograndes avances y desarrollos gracias a las nuevas herramientas informáticas, programas más amigables, sistemas de almacenamiento más potentes y posibilidades propias de características como la usabilidad y la accesibilidad.

Es así, como nos encontramos con la síntesis en televisión informativa y su tratamiento en tiempo real, la síntesis en webs informativas y lo que determina el propio ambiente digital dadas sus particularidades de interactividad y convergencia de lenguajes, medios y productos.

“La infografía digital es uno de los recursos mejor situados para la consecución de éxitos en el ciberperiodismo, contando argumentos e historias o, sencillamente, como una manera óptima de presentar informaciones, documentos e incluso medios, pues es muy apropiada para exhibir relatos a personas que tienen poco tiempo o ganas de leer. Con sus nuevas formas y apuestas multimediáticas se está convirtiendo en uno de los productos estrella de algunas webs, especialmente comerciales y no tardará en formar parte del paisaje general de información institucional.” (P.:91-92)

Más adelante el autor recoge la clasificación de tipologías: comparativa, ubicativa, escénica y documental: “El problema es que en internet hay demasiadas variables para situaralgunas infografías digitales en cajones, teniendo en cuenta un ciertocontenido y forma. Quizá es mejor etiquetar las infografías por sus característicaspara que puedan estar al mismo tiempo en varios cajones a la vez. Pero eso se clasifican especialmente desde una perspectiva técnica o de construcción y en subproductos, no en general y desde su contenido comunicativo.” (P.:111-112)

Y se aprovecha de ello para destacar sus alcances como documento memoria que forma e instruye: “Básicamente las características propias de la síntesis infográfica de simulación deben tener en cuenta la función docente por encima de todo, sin olvidar que el soporte infográfico digital quiere decir precisión y veracidad en lo que se muestra, pero también connotaciones muy claras, didácticas, comprensibles, etc., con terminologías reales pero explicaciones fáciles, redundantes e interactivas que permitan el tiempo necesario para la asimilación por parte del intérprete.” (P.:31)

Finalmente apuesta por presentar y analizar las implicaciones de un proyecto infográfico desde el momento en que surge la idea hasta la elección de formatos, pasando por los insumos en materia informativa, los bocetos o propuestas y la maquetación final. Para cerrar con una discusión interesante alrededor del mensaje, la interpretación del contenido, los actores que participan: profesionales de la infografía e intérpretes. Y siendo fiel a su ejercicio docente Valero Sancho propone al final algunas prácticas tipológicas, plantillas, ejemplos de diseño y recomendaciones sobre el uso del programa Flash, muyutilizado en este campo de estudio.

Reseña de: Beatriz Elena Marín Ochoa PhD, Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín - Colombia.