Revista Latina

Reseñas de libros - 2013

Un periodista dice que los periodistas sirven para algo (hoy)

¿Para qué servimos los periodistas (hoy)?
Autor: José María Izquierdo
Editorial Los Libros de la Catarata (Madrid, 2013)
ISBN: 978 84 8319 7998
Depósito legal: M-7.012-2013.
126 páginas.
Reseña de Miguel Ángel Reyes

 

José María Izquierdo, autor del libro, ha sido redactor-jefe y director en varios medios de comunicación como Diario 16, El País, Canal+, CNN+ o Informativos de Cuatro. Desde esa óptica de la práctica profesional -nótese que el autor titula la obra en primera persona del plural- Izquierdo describe aquello que ve, que ha vivido y vive dentro del mundo del periodismo español: lejos de teorías científicas o económicas más o menos desarrolladas, lo que plantea es la necesidad de los periodistas hoy desde dentro de la profesión y en un momento crítico para ella. Y lo hace con un lenguaje muy oral que hace que el libro pueda ser tomado como una especie de obra de autoayuda para quienes trabajan o pretenden trabajar como periodistas y necesitan voces que ratifiquen que todo lo aprendido en la profesión sigue hoy siendo útil.

p

 

Izquierdo afirma que esta obra que aquí se reseña es un “librito”, expresión que repite en varias ocasiones. Páginas en las que se comienza planteando la esencia misma del periodismo, “la artesanía del oficio” como asegura el escritor. Y esa base fundamental parte del amor a la profesión en cualquiera de sus expresiones, desde la redacción de una necrológica hasta en el reportaje más preciso sobre los desahucios. “Artesanía del oficio” que implica la más duras de las tareas: seleccionar, ordenar y jerarquizar el día a día, actividades para las que se debe estar absolutamente preparados. En este primer capítulo, Izquierdo no aporta absolutamente nada nuevo sobre lo que un alumno de primero de carrera de cualquier universidad española aprende de sus profesores. No obstante, sus palabras ayudan a reafirmar al periodista que, indefenso ante la crisis económica y mediática, no encuentra solución para su oficio.

Y es precisamente esa crisis económica que afecta a los medios un tema recurrente a lo largo de todo el libro. Por un lado, la crisis está afectando duramente a los medios impresos, empresas que Izquierdo defiende y a las que le sigue viendo futuro. Uno de los argumentos más llamativos que aporta el autor tiene que ver con los datos en inversión publicitaria: según estas cifras, por cada diez dólares que pierde un periódico en su edición impresa, gana solamente uno en su edición digital. La solución para las editoras de periódicos no pasa, todavía, por subirse al carro digital olvidando el papel: todavía hoy, afirma Izquierdo, periódicos como El País, The Guardian o The New York Times (son los tres ejemplos junto con BBC que el autor propone en no pocas ocasiones como modelos de periodismo riguroso, como ejemplo de la puesta en práctica, con sus defectos, de la verdadera esencia del periodismo) ganan más dinero con su edición impresa que con la digital.

Estamos viviendo un terremoto digital con el que se pone en cuestión a la profesión y que nos lleva a la pregunta inicial de la obra: ¿para qué sirve los periodistas (hoy)? En este sentido, Izquierdo se dirige con especial interés a los jóvenes, a quienes creen que tienen la llave maestra del oficio, quienes piensan que salvarán el mundo de todas las injusticias y quienes ven en las tradicional cabeceras de prensa una especie de enemigos de la profesión que sobreviven tras venderse al poder. A los jóvenes periodistas o futuros periodistas se dirige el autor para pedirles que luchen contra aquellos que no ven correcto, pero que lo hagan con la profesión.

Hoy, en esa marabunta en la que se ha convertido Internet, con las Redes Sociales como motor de críticas infundamentadas, el periodista, sea en un blog personal, en una empresa de comunicación internacional o en Facebook, debe informar aportando datos. He ahí la esencia que parece perdida. Podría parecer que Izquierdo muestra negación ante el mundo digital: nada más lejos de la realidad. De hecho, sus opiniones tienen cierta relevancia en cuanto a que en la actualidad es uno de los bloggers más relevantes del grupo PRISA gracias a su blog El Ojo Izquierdo.

A todo esto, Izquierdo propone una metáfora, una comparación muy sencilla para entender su postura respecto a quienes pronostican la muerte de los grandes conglomerados comunicativos y creen que el futuro pasa por medios de comunicación con estructura de pequeña o mediana empresa. A ese respecto, el autor afirma: hoy existe grandes trasatlánticos, grandes buques como los cruceros, que con gran éxito surcan los mares con miles de turistas que los eligen para disfrutar sus vacaciones. Son barcos lentos, grandes, pero dentro de ellos encontramos desde un centro comercial, un spa, restaurantes internacionales o pistas de tenis. Por otro lado, están las lanchas, pequeñas, mucho más rápidas. Su utilidad es otra: la usan los miembros de las fuerzas de seguridad ante un desastre o para detener a narcotraficantes. Ambos tipos de barcos son igual de útiles para la sociedad actual como lo son los grandes y los pequeños medios.

¿Para qué servimos los periodistas (hoy)? es una obra imprescindible en los tiempos que corren para todo aquel que se esté replanteando su profesión, aquel que quiera abandonarla por no encontrar salida. No le aportará muchas soluciones, pero le ayudará a recordar las viejas premisas, tan necesarias como olvidadas, en las que se fundamenta este oficio. Quizá encuentre también ayuda no solo en las palabras de Izquierdo: también lo puede hacer en las frases que abren cada capítulo escritas originalmente para esta obra por reconocidos periodistas vinculados (Jesús Cebeiro, Soledad Gallego-Diaz, Joaquín Estefanía, Iñaki Gabilondo, Maruja Torres, Nacho Escolar, Josep Ramoneda y Miguel Ángel Bastenier).