Revista Latina

Reseñas de libros - 2013

La comunicación jibarizada. Cómo la tecnología ha cambiado nuestras mentes

La comunicación jibarizada. Cómo la tecnología ha cambiado nuestras mentes

Autor: Pascual Serrano

Ediciones Península, Barcelona 2013,

204 páginas.

ISBN: 978-84-9942-192-6

Reseña de Lorena Cano

 

¿Qué efectos tiene el uso de las nuevas tecnologías en la sociedad? Nos han hecho creer que estamos en la cresta de la ola de la evolución, que todo es progreso, pero no es así. En el último libro de Pascual Serrano, La comunicación jibarizada. Cómo la tecnología ha cambiado nuestras mentes, nos adentramos en el análisis de los cambios y consecuencias que ha traído esta “era de la información” que muchos se encargan de ensalzar. Pero, ¿hasta qué punto podemos considerarnos informados? ¿Ha crecido nuestra inquietud por la información o, por el contrario, nos hemos acomodado? Serrano pone en cuestión el actual estado "idílico" que Internet nos ha ofrecido en cuanto a comunicación e información se refiere, mostrándonos el lado más amargo del nuevo paradigma comunicativo que hemos aceptado sin problemas.

pedro

 

El libro entra en materia con una breve descripción del modelo de comunicación y de tratamiento de la información, que ha derivado del modelo televisivo y la inserción de la tecnología como principal vía de conexión al mundo. Características como la sobreinformación, la velocidad asfixiante que impone el sistema actual, la brevedad del tiempo y espacio para explicar los contenidos, la espectacularidad informativa o el predominio audiovisual, que ya conocíamos con el sistema televisivo, se han agudizado y establecido como norma en el nuevo paradigma informativo. De una forma “pasiva y sumisa”, hemos adoptado esta inercia y la hemos aplicado a nuestra realidad inmediata, clasificando el cambio como una “normalidad” en la evolución de los tiempos, con todo el peligro que conlleva este pensamiento.

Como consecuencia inmediata observamos los cambios tanto en el modo de consumir la información como en la manera de elaborarla, pero, además, Serrano afirma que esta situación ha supuesto la reducción de la capacidad cognitiva y reflexiva, hecho que relaciona directamente con los intereses del sistema neoliberal en el que estamos inmersos.

Se explica cómo el culto a la brevedad y a la simplicidad se ha ido asumiendo como parte del ADN de los productos culturales, argumentando la jibarización del pensamiento y la información con ejemplos de actualidad. Expone que es precisamente la estructura sencilla y atractiva de la red la que fomenta este tipo de pensamiento fugaz y distraído en el que nos vemos contaminados. Estamos sobreestimulados, tanto la televisión como Internet como nuestro smartphone nos avasallan con estímulos simultáneos (banners, emails, anuncios, alertas, etc.) que no hacen otra cosa que hacer ruido y descentrarnos.

Los argumentos principales en pro de nuevas tecnologías siempre van relacionados con su capacidad de "doblar el tiempo", de hacernos creer que nuestra mente también puede ser multitarea, y, a su vez, nos crea la falsa necesidad de ser interrumpidos, de ser entretenidos por los diferentes mensajes o estímulos que puedan llegarnos por el móvil, a pesar de que “en el fondo, sabemos que todas esas informaciones son triviales y ninguna urgente” (Serrano, 2013: 77).

En el libro se explica el funcionamiento de los motores de búsqueda y el interés económico que hay detrás de la red, arrojando un haz de luz o abriendo directamente otra cuestión en lo referente al trasfondo del engranaje de Internet. Se puede apreciar cómo la reducción de vocabulario en las noticias acaba siendo un capitalismo lingüístico o cómo el inocente seguimiento de la tendencia actual acaba respondiendo exclusivamente a la rentabilidad económica.

Una de las afectaciones directas del uso constante de internet es la falta de concentración, relacionada directamente con el “surfeo informativo” al que estamos acostumbrados. El denominado pensamiento Power Point nos ha provocado un estado de “pereza intelectual”, nos ha acostumbrado a consumir información sencilla, con gráficos, de forma muy visual para que no nos cueste entenderlo, donde se exponen causas sin efectos, o efectos sin causas, sin una argumentación elaborada en profundidad.

Serrano también aborda otro de los problemas que está surgiendo a causa de la fascinación tecnológica, que es primar la atención y la importancia al plano virtual, dejando a un segundo plano el contacto físico con lo cercano, explicando que “Internet y la tecnología no son herramientas de nuestro mundo, ellos pretenden ser el mundo.” (Serrano, 2013: 57). El hecho de que todo esté sufriendo un proceso de informatización y virtualización no sólo consigue un ahorro de espacio -y/o tiempo- sino que también nos está creando una dependencia por esta tecnología, puntualizando que el objetivo principal de la tecnología es el aislamiento del individuo.

El ritmo trepidante que domina la red y la inmediatez con la que está “obligada” a actuar, supone no sólo una falta de rigor a la hora de publicar la información, sino una carencia de profesionalidad y tratamiento de los contenidos tras una reflexión y análisis de la situación, además de la falta de seguimiento del hecho en concreto.

Tal y como anuncia el título del libro, la comunicación digital y las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de ver y entender el mundo. Se ha jibarizado la comunicación, se ha reducido hasta el límite de que sea plausible explicarse con 140 caracteres, renunciando a nuestros momentos de soledad y de verdadera concentración.

Serrano sigue la línea de Ignacio Ramonet y Santiago Alba, recuperando la sociedad del espectáculo de Debord. Siempre con una sencillez didáctica esclarecedora, con ejemplos que ilustran perfectamente el estado de 'alerta' que quiere transmitir, exponiendo los inconvenientes y consecuencias que tiene esta "sociedad de la información" que nos están vendiendo.